No digan que es una reconstrucción. Los jugadores y entrenadores de los Delfines de Miami no están viendo esta temporada como tal. El equipo tiene un entrenador en jefe que se bautiza en la NFL, un nuevo gerente general y un róster reconfigurado con muchos jugadores jóvenes que no están probados en la liga, pero nadie quiere que esto sea sólo un año de transición. “No sé cómo se puede tener una conversación con un jugador competitivo o un entrenador competitivo y que les parezca bien que simplemente digamos: ‘Este año sólo vamos a reconstruir’”, manifestó el entrenador de los “Dolphins”, Jeff Hafley, el jueves. “Quiero decir, esa no es la mentalidad de ningún competidor que haya llegado a este nivel ni de ningún entrenador que haya llegado a este nivel. Ya sea en una práctica o en un ejercicio. Creo que todos queremos ganar. Y nuestra mentalidad es que necesitamos mejorar”. Cuando el gerente general, Jon-Eric Sullivan, llegó en enero, uno de sus objetivos inmediatos fue ayudar a los Delfines a salir de su lamentable situación financiera. Más de la mitad del espacio del tope salarial del equipo de Miami para la próxima temporada irá a jugadores que ya no están en su plantilla. Eso incluye 54 millones de dólares que pagarán al extitular Tua Tagovailoa después de darlo de baja en marzo y empezar de nuevo en la posición de quarterback con Malik Willis. La decisión resultó en un impacto de 99 millones de dólares en “dead cap”, el mayor en la historia de la NFL, a repartirse en dos años. En los últimos meses, Sullivan inició un proceso que ha incluido traspasar y dejar en libertad a piezas consolidadas con contratos lucrativos e incorporar a elementos más jóvenes, en su mayoría con acuerdos de un año. El exejecutivo de Green Bay está aplicando la misma filosofía que, según ha dicho, permitió a los Empacadores construir un éxito sostenido a lo largo de los años: reclutar en el draft y desarrollar a sus propios jugadores. Tanto Sullivan como Hafley han dicho que llevará tiempo convertirse en el ganador habitual que aspiran a ser, pero eso no significa que no crean que pueden ver resultados inmediatos con el róster que tienen actualmente. Competir para mejorar durante el proceso “Todo lo que hagamos va a tratarse de competir para mejorar durante todo el proceso, y queremos ganar”, expresó Hafley. “Así que simplemente no creo que ningún jugador o ningún entrenador vaya a sentarse aquí y decir: ‘Voy a tirar la toalla y sólo reconstruir’. Probablemente por eso nadie está escuchando eso. Creo que si tuvieras a un grupo diciendo eso, entonces creo que tenemos a los jugadores equivocados”. Esa mentalidad también se ha trasladado a los jugadores. “No lo veo como una reconstrucción porque estoy dentro y juego el deporte”, comentó el veterano apoyador Jordyn Brooks, quien recientemente firmó una extensión de contrato por tres años. “Me doy cuenta, estando en la liga, de que todos son súper talentosos, y no siempre es lo que parece en el papel”. “Realmente no me importa si la gente piensa que es una reconstrucción o si creen que vamos a terminar 0-17 o lo que sea que la gente haya estado diciendo”, añadió. “Yo lo veo como que tenemos a un montón de jugadores de futbol americano con hambre, súper talentosos. Nadie en este vestuario estaría aquí si no tuviera lo necesario”. Las prácticas hasta ahora bajo el mando Hafley han sido animadas y físicas: características que el entrenador quiere que su equipo encarne durante todo el año. Hafley ha optado por prescindir de los típicos ejercicios de 7 contra 7 durante los dos primeros días del campamento de entrenamiento, y en su lugar ha hecho que los ejercicios de equipo se realicen en un formato de 11 contra 11, más parecido a un partido. El ex coordinador defensivo de los “Packers” señaló que lo prefiere así para construir mejores hábitos situacionales de “down” y distancia. A los jugadores también les gusta que sea así. “Esto es futbol americano de verdad”, manifestó el veterano centro Aaron Brewer, quien también viene de una extensión de contrato durante el receso de temporada. “No estamos aquí jugando futbol americano bandera. Cuando llega el día del partido, son 11 contra 11, no 7 contra 7. Hay que trabajar más para trasladar lo aprendido en los entrenamientos al día del partido. Eso es lo que estamos intentando hacer”.
La prueba de admisión se había hecho de manera virtual por primera vez
La Jornada
Como capitán del Milán ganó tres trofeos de la Liga de Campeones y condujo al club a un dominio mundial
Ap
El equipo está aplicando la misma filosofía de Green Bay, reclutar y desarrollar a sus propios jugadores
Ap