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Reuters
20/08/2026 | Pekín, China
Los fabricantes chinos de robots presentaron ayer, en una conferencia en Pekín, robots humanoides que clasificaban paquetes, empaquetaban teléfonos móviles y ayudaban en las tareas domésticas, con el objetivo de mostrar un cambio frente a las exhibiciones destinadas a entretener al público. Más de 300 empresas, en su mayoría nacionales, participan en la Conferencia Mundial de Robótica, que continuará hasta el domingo, donde se exponen más de 2 mil piezas y se presentan más de 150 productos, según los organizadores. El evento se celebra en un contexto de un creciente interés de los inversores por los robots humanoides, una posible nueva fuente de crecimiento industrial para China y un ámbito de competencia tecnológica con Estados Unidos. Las acciones de Unitree, el fabricante de robots humanoides más conocido de China, se multiplicaron casi por seis en su debut bursátil en Shanghái el miércoles, después de que la oferta pública inicial (OPI) fue sobresuscrita más de 8 mil veces por inversores minoristas. Tras la salida a bolsa de Unitree, la startup Lumos Robotics y la división de robótica de Chery Automobile, el mayor exportador de automóviles de China, comunicaron a Reuters que también estaban considerando la posibilidad de cotizar en bolsa.
En la ceremonia de inauguración, Xin Guobin, viceministro de Industria y Tecnología de la Información, prometió su apoyo y dijo que la robótica se había convertido en “una fuerza importante” en el desarrollo económico y social de China, según el medio financiero respaldado por el estado Cailianshe.
Los robots se están probando cada vez más en entornos de logística, fabricación y servicios, aunque muchas de estas implantaciones se encuentran todavía en fase piloto o en una etapa comercial temprana. “Nuestros escenarios de aplicación más habituales se dan en el ámbito de la logística”, indicó Zhang Dapeng, vicepresidente adjunto de la empresa de robots humanoides industriales Leju, mientras su firma mostraba cómo los robots movían y clasificaban cajas y objetos pequeños.
Zhang señaló que fábricas europeas y plantas automovilísticas chinas estaban usando robots de Leju para mover cajas y cargar componentes.
En el stand de Robotera, un torso humanoide montado sobre una base trípode con ruedas clasificaba paquetes. Un responsable de la empresa indicó que el robot llevaba desde el año pasado en funcionamiento en las instalaciones logísticas de China Post utilizando el software de inteligencia artificial de Robotera.
Un representante de ventas señaló que Robotera contaba con más de 100 robots de clasificación de paquetes en 15 almacenes repartidos en el país.
De las demostraciones a la implantación
Cerca de allí, DexForce hizo una demostración de robots que empaquetaban teléfonos móviles en cajas en una cadena de montaje. Las máquinas llevan en funcionamiento desde principios de este año en una fábrica de Lens Technology, un proveedor chino de pantallas táctiles y otros componentes para Apple y Huawei, explicó Nicole Yang, responsable de DexForce.
Yang señaló que las máquinas tenían una precisión operativa del orden de milímetros y podían detectar y corregir errores, como que un teléfono se colocara en ángulo. “En teoría, los seres humanos son los más hábiles”, indicó Yang. “Pero muchos trabajadores de las fábricas no están dispuestos a realizar este tipo de trabajo monótono”. Lumos Robotics ya está usando robots para automatizar el montaje de módulos claves en su fábrica y tiene previsto introducirlos en el montaje final, según ha declarado su fundador y presidente ejecutivo, Yu Chao. “Este año, todo el mundo está más centrado en cómo pueden funcionar los robots en situaciones reales”, mencionó. Los envíos mundiales de humanoides aumentaron 272 por ciento en el primer semestre de 2026, a 19 mil unidades, y las empresas chinas representaron 97 por ciento del total, según Morgan Stanley, que cita datos de Smart Analytics Global. Sin embargo, alrededor de 65 por ciento de los envíos se destinaron a entretenimiento, educación, investigación y recopilación de datos, en lugar de a tareas comerciales productivas, señaló Morgan Stanley.
Edición: Ana Ordaz