Internacional > Sociedad
Ap
03/09/2026 | Washington, EU
"Vamos tras lo que más les duele a los cárteles: su dinero", afirmó este jueves el embajador de Estados Unidos, el coronel en retiro Ronald Johnson, al referirse a la estrategia conjunta entre Washington y el gobierno mexicano para desmantelar las redes financieras del crimen organizado. Añadió que ello implica también combatir la corrupción, la cual, dijo, aleja la inversión legítima, perjudica a los ciudadanos, genera inseguridad y facilita la operación de las redes criminales.
En un comunicado, Johnson sostuvo que desde el inicio de su gobierno, para el presidente Donald Trump ha sido prioritario desarticular toda la red de los cárteles y las organizaciones que Washington califica de narcoterroristas. Señaló que, a través de la cooperación con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, ambos países no solo van tras las drogas, las armas y los delincuentes, sino también contra los recursos ilícitos, las redes financieras, los facilitadores y la corrupción que sostienen a esas organizaciones.
"Cada entidad que forme parte de la red de los cárteles rendirá cuentas ante la justicia", advirtió.
El embajador planteó que las drogas y las armas pueden ser reemplazadas, pero que al quitar a los cárteles los recursos que les permiten comprar fentanilo y precursores químicos, adquirir armamento, reclutar y financiar otros delitos, se golpea "el corazón de sus operaciones".
"El dinero ilícito deja un rastro, y quienes lo tocan quedan marcados. Vamos tras ambos", expresó.
Foro CI-FIRST: expertos de ambos países conectan información para golpear el corazón de las operaciones criminales
Johnson destacó la importancia del Foro Internacional sobre Delitos Financieros (CI-FIRST), inaugurado ayer en la Ciudad de México y en el que, afirmó, por primera vez participan expertos de ambos gobiernos, autoridades financieras, instituciones encargadas de hacer cumplir la ley y el sector privado para conectar información que "ninguna institución o país puede ver por sí solo".
Explicó que una transacción sospechosa puede conducir a cuentas, activos, facilitadores y, finalmente, a una red criminal más amplia, y que mediante grupos de trabajo bilaterales, el intercambio de información en tiempo real, las sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) y la cooperación con autoridades financieras mexicanas, esa información se está convirtiendo en investigaciones, acciones concretas y resultados.
El embajador estadunidense agregó que los cárteles alguna vez creyeron que podían proteger sus recursos trasladándolos a través de las fronteras y ocultando distintas partes de sus redes, pero que ello ya no es posible. "Cuando Estados Unidos y México trabajan juntos con otros socios internacionales, no hay dónde esconderse. Seguir el dinero. Conectar la información. Tomar acciones decisivas. Así es como los golpeamos donde más les duele; así es como desmantelamos toda la red", afirmó.
Edición: Ana Ordaz