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18/10/2026 | París, Francia
El ayuntamiento de Limoges, en Francia, fue incendiado este sábado, luego de que un grupo de manifestantes atacara el edificio durante las protestas que se han extendido en el país contra el encarecimiento de la vida.
Choques entre policías y manifestantes se han registrado, así como irrupción en ayuntamientos y caos en el centro de París.
El incendio se habría propagado a una de las alas del edificio, de 143 años de antigüedad, y habría llegado al tejado, señalaron testigos a la Afp.
Indicaron que un grupo de manifestantes enmascarados prendieron fuego a un vehículo de la policía frente al ayuntamiento, antes de romper los cristales del edificio e ingresar y provocar el incendio.
Bomberos llegaron al lugar para intentar evitar que las llamas consumieran la totalidad del ayuntamiento.
Además, comercios en el centro de Limoges también fueron saqueados.
"Tomamos la Bastilla"
Las protestas contra el encarecimiento de la vida, que vieron resurgir el movimiento de los chalecos amarillos, sacudieron este sábado Francia, cuando su presidente Emmanuel Macron enfrenta un fin de mandato convulso.
A seis meses de la elección presidencial para elegir a su sucesor, un llamado titulado "Amarillos y Jóvenes" exhortaba a protestar juntos al movimiento de los chalecos amarillos, a la generación Z, a campesinos, profesores, activistas climáticos, jubilados, etc.
Foto: Afp
"Abajo el sistema", "Tomamos la Bastilla", "Macron dimisión"... El deseo de cambio planeaba en las entre 550 mil y 800 mil personas -según las autoridades y los organizadores respectivamente- que manifestaron en Francia.
Pese a que en su mayoría fueron pacíficas, estas se vieron opacadas por enfrentamientos entre policías y manifestantes, saqueos de tiendas y marchas no autorizadas que sembraron de caos el centro de las grandes ciudades.
"Hoy hay un punto de convergencia de muchas rabias, todas legítimas y todas más o menos conectadas", aseguró a la Afp Florine Pigny, una tatuadora de 36 años residente en los suburbios de París y que se dice preocupada por el "futuro" de su hija y por la situación de los servicios públicos.
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Semanas atrás surgió en las redes sociales un llamado a manifestar este sábado contra el encarecimiento de la vida, que en Francia se plasma especialmente en un aumento del combustible desde el inicio de la guerra en Oriente Medio.
"A finales de mes ya no me queda nada, los precios suben pero los salarios no. No podemos más, nos ahogamos", denunció Franck, un funcionario que se manifestó en Guéret, en el centro de Francia, junto a unas 300 personas, de las cuales una cuarta parte eran estudiantes de secundaria.
Las protestas en las grandes ciudades estuvieron marcadas por escenas de caos. En Marsella y en Lille, manifestantes accedieron a los ayuntamientos y, en la primera, derribaron un busto de Marianne, símbolo de la República Francesa.
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Tensiones y detenidos
En París, la plaza de la República, de donde partían las marchas en la capital, fue el escenario de enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que respondieron con gases lacrimógenos y con un cañón de agua a los objetos lanzados por manifestantes enmascarados.
Las autoridades, que habían prohibido manifestar en lugares estratégicos como los turísticos Campos Elíseos, frenaron protestas no autorizadas en otros puntos de la capital, entre ellas una en los alrededores del Palacio del Elíseo, sede de la presidencia.
Alrededor de 400 personas fueron arrestadas el sábado, según informó el ministro del Interior, Laurent Núñez, a los medios franceses en una rueda de prensa.
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El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió que las fuerzas de seguridad podrán usar granadas aturdidoras en caso de disturbios urbanos. Las autoridades habían restringido su uso en las protestas estudiantiles, después de que un joven perdiera una mano.
El viernes, Macron lanzó un llamado "a la calma" y estimó que el "derecho a manifestarse" debe ir acompañado de "respeto", sin "insultar" ni "romper" nada.
Además de la capital, se registraron concentraciones multitudinarias en Lyon, Nantes y Rennes.
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El joven que perdió la mano
Un manifestante perdió una mano el sábado en Saint-Étienne, en el centro de Francia, por la explosión de una granada lanzada por las fuerzas de seguridad, informó a la AFP una fuente cercana al caso.
Según las primeras informaciones, el manifestante habría recogido la granada con la mano. La fuente no precisó el tipo de artefacto utilizado.
La principal central sindical francesa, la CGT, afirmó que unas 500 mil personas participaron este sábado en mil 750 manifestaciones en todo el país para protestar contra el aumento del costo de vida.

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Pero la movilización llega cuando el gobierno busca aprobar en el Parlamento unos presupuestos para 2027 que contemplan un fuerte ajuste fiscal de 54 mil millones de euros (60 mil 780 millones de dólares) para sanear las arcas públicas.
Con la elección presidencial en el punto de mira, las fuerzas oficialistas y de extrema derecha acusan al partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) del presidenciable Jean-Luc Mélenchon de aprovecharse de la tensión social.
"La extrema izquierda tomó de nuevo como rehén las reivindicaciones sociales legítimas", dijo Le Pen, mientras que Mélenchon, a quien algunos sondeos sitúan como rival de la ultraderechista en el balotaje, acusó a los medios de priorizar las "imágenes violentas" de una movilización en su mayoría pacífica.
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Edición: Emilio Gómez