DPA/EP
Las fuerzas de seguridad austriacas realizaron más de 60 registros vinculados a los movimientos Hermanos Musulmanes y Hamás, en el marco de una operación anti extremista con la que el gobierno quiere combatir el “fundamentalismo” en el país.
El operativo, que incluyó interrogatorios a una treintena de sospechosos, se llevó a cabo en Viena y en las provincias de Estiria, Carintia y Baja Austria. Las autoridades locales aclararon que estas redadas no guardan relación con el ataque del 3 de noviembre pasado en la capital, en el que murieron cuatro personas y fue reivindicado por el Estado Islámico.
La Fiscalía de la ciudad de Graz reveló que el seguimiento a los grupos musulmanes inició hace aproximadamente un año y tenía como objetivo a más de 70 personas sospechosas de pertenecer a organizaciones extremistas, criminales o de cometer delitos como financiamiento al terrorismo y lavado de dinero en el país.
Las autoridades también señalaron que las pesquisas demostraron que los Hermanos Musulmanes -agrupación catalogada como ilegan en Egipto, su país de origen- “son una organización internacional activa a nivel global, islamista radical y extremadamente antisemita”. Aseguraron que el grupo quiere “establecer un estado islámico, basado en la Sharia, en todos los países”.
“Aunque los Hermanos Musulmanes aseguran que en Europa y Estados Unidos persiguen objetivos no violentos, mantiene relaciones con organizaciones extremistas extranjeras” como Hamás, el partido-milicia que controla la Franja de Gaza, afirmó el gobierno.
El ministro del Interior austriaco, Karl Nehammer, describió la operación anti extremista como un éxito en la lucha “contra el caldo de cultivo del fundamentalismo” en el país.
Edición: Ana Ordaz
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