Apoyada en un tremendo balance, la selección mexicana, con el melenudo Ángel Camacho en sus filas, se coronó en el Campeonato Panamericano Sub-23 de manera invicta.
Jordan Suarez no aceptó hit ni carrera durante cinco entradas y un tercio para encaminar el domingo al Tricolor a un triunfo de 4-0 sobre Cuba, con el que conquistó el título ante una gran entrada en el estadio “Alberto Romo Chávez”.
Los cubanos batearon imparable hasta el sexto acto, pero ya los mexicanos estaban encaminados a su quinta blanqueada en ocho juegos. Su efectividad colectiva fue 0.74.
A cambio, la ofensiva mexicana anotó en 78 ocasiones y promedió .378. “El bateo estuvo muy compacto y la mayoría acá ya cuenta con experiencia profesional, a diferencia de las demás selecciones”, afirmó José Molina, coordinador deportivo del Tri, que desempeña la misma función con los Leones de Yucatán.
Camacho bateó .364 (11-4), con dos impulsadas y tres anotadas. El mejor bateador y Jugador Más Valioso fue Héctor Mora (.556).
Edición: Ana Ordaz
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