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La Jornada
09/02/2026 | Ciudad de México
El Museo Nacional de Historia (MNH), Castillo de Chapultepec, del Instituto Nacional de Antropología e Historia, incorporó a su acervo un retrato histórico de Hernán Cortés, donado al recinto por la familia Pignatelli Aragona Cortés, descendiente del capitán extremeño.
El director del recinto, Salvador Rueda Smithers, explicó que el principal elemento de la pieza no es Cortés en sí, quien aparece retratado en la mediana madurez, sino el escudo de armas del Marquesado del Valle de Oaxaca —que se observa en una de las esquinas— el cual le fue concedido por Carlos I de España, en marzo de 1525.
En el diseño, sobre un campo negro, aparece la corona del tlatoani Moctezuma por encima de las de Cuitláhuac y Cuauhtémoc. Alrededor del escudo, las cabezas de siete señores de ocho lugares, truncadas y encadenadas: Tacuba, Texcoco, Coyoacán, Tlatelolco, Xochimilco, Churubusco, Chalco e Iztapalapa, más una filacteria con el lema: El Señor juzgó en sus actos y fortaleció mi brazo, escrito en latín.
Durante la ceremonia de donación —en la que también estuvieron presentes Ascanio Pignatelli y el cineasta e investigador, Miguel Gleason, gestor de este acto— Rueda Smithers agradeció a los equipos de las áreas de Restauración, Difusión, Museografía y Depósito de Colecciones del MNH, el cuidado de la obra, posible copia de algún original de cuerpo entero que la historiografía sitúa en el siglo XVII y en el Hospital de Jesús Nazareno de la Ciudad de México, donde reposan los restos de Cortés.
Cabe recordar que, a través de la colaboración conjunta de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Cultura federal, en febrero de 2024, en el Consulado General de México en San Francisco, California, Estados Unidos, se concedió al patrimonio nacional dicho óleo sobre tela que fue parte de la colección de la familia citada.
Según Salvador Rueda, Hernán Cortés Monroy ha oscilado “entre la admiración y la antipatía, entre la caballerosidad y la caricatura ideológica. Por ello, determinó, es obligación del Museo Nacional de Historia mantener la memoria, y eso implica imparcialidad y buen juicio".
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Edición: Estefanía Cardeña