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La Jornada
13/03/2026 | Ciudad de México
Para la temporada seca caliente (de marzo a mayo), se estima que habrá entre cinco y 15 días con concentraciones de ozono superiores al valor de activación de la fase I de contingencia ambiental para la zona metropolitana del valle de México, lo que podría derivar en la declaración de esta emergencia ambiental.
Así lo informaron la Comisión Ambiental de la Megalópolis (Came) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). También advirtieron que se prevé de tres a cinco ondas de calor en la megalópolis, con una intensidad de hasta 4 grados Celsius por arriba de la temperatura promedio, cuya onda de calor más extensa podría tener una duración de hasta 15 días consecutivos.
Lo anterior, dijeron, se debe a que en esta temporada se prevén temperaturas máximas de hasta 3 grados Celsius por arriba del promedio climatológico en la megalópolis (formada por la Ciudad de México y los estados de México, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala), principalmente en la porción norte de la región, y mayo será el mes que concentrará el mayor número de días con condiciones de temperatura máxima extrema.
Las autoridades meteorológicas señalaron que el aumento paulatino de la temperatura media en el planeta está incrementando el riesgo de ondas de calor con mayor frecuencia, intensidad y duración; debido a esto, la región central de México mantiene una clara tendencia de que cada 10 años aumenta la frecuencia de ondas de calor, principalmente en el sur de Hidalgo, suroeste del Estado de México y sur de Puebla.
Formación del contaminante
Otra de las características de la temporada seca caliente es la presencia de sistemas de alta presión que ocasionan días despejados, con escasa humedad, radiación solar intensa y poco viento, lo que a su vez promueve una mayor formación y acumulación de ozono.
Subrayaron que el comportamiento de las ondas de calor este año será similar a la temporada pasada, sin llegar a los niveles históricos de 2024. Las altas temperaturas serán generadas por el calentamiento sostenido que presenta la megalópolis en el largo plazo.
A esto se sumará la ausencia de lluvia, ya que durante marzo se prevén lluvias por debajo del promedio climatológico, transitando a condiciones normales en abril, y aunque para mayo se espera una recuperación en el contenido de humedad, el establecimiento formal de la temporada de lluvias en la megalópolis será hasta finales de dicho mes.
Edición: Ana Ordaz