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La Jornada
26/03/2026 | Ciudad de México
Alonso Urrutia y Alma E Muñoz
Al hacer un balance sobre el destino que tuvo su iniciativa electoral conocida como “Plan B”, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la parte que más le importaba correspondía a la reducción de gastos en los organismos electorales y en los congresos locales, así como a disminuir el número de regidores en los municipios. Sin embargo, consideró que no es positivo para el país que no se haya aprobado adelantar la revocación de mandato.
“La revocación de mandato existe, pero no se aprobó que fuera en el mismo año que las elecciones intermedias. ¿Por qué negar esta posibilidad? ¿Qué problema tiene? Ninguno. Por eso pienso que no es bueno para el país que no se haya aprobado”, aseguró durante su conferencia.
En este contexto, al ser cuestionada sobre el futuro de la alianza entre los partidos Morena, Verde y del Trabajo, señaló que corresponderá a esas fuerzas políticas definir si continúa. No obstante, reconoció que como coalición lograron impulsar reformas muy relevantes, como la del Poder Judicial, la adscripción de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, modificaciones a la Ley de Aguas y la reforma energética, además de otras 16 reformas constitucionales.
Sheinbaum subrayó que la reforma aprobada obligará a los consejeros electorales a percibir menos que la Presidenta, además de prohibir la contratación de seguros de gastos médicos mayores y la separación individualizada en organismos electorales y congresos.
Con ello, afirmó, se evitará el uso indebido de recursos del erario público en gastos que calificó como privilegios.
La mandataria consideró que no hubo argumentos suficientes para rechazar la propuesta, ya que, según dijo, se sostenía que hacer coincidir la revocación de mandato con elecciones federales podría beneficiar a un partido con más votos, lo cual calificó como una interpretación no aceptable.
Edición: Emilio Gómez