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La Jornada
05/05/2026 | Ciudad de México
La vejez en México se vive diferente en cada entidad, debido a la desigualdad en la distribución de empleo, seguridad social, atención médica, de infraestructura y servicios en el territorio nacional, siendo la región norte donde gozan de mejor atención médica que en el centro y sur, indicó la coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez de la UNAM, Verónica Montes de Oca Zavala.
Las vulnerabilidades que padecen los adultos mayores, añade, están estrechamente ligadas al entorno que tuvieron a lo largo de su vida, así como al acceso a medicinas, trabajo formal, movilidad, clase social y ubicación geográfica.
La investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM señaló que las territorios del norte presentan los niveles más altos de afiliación a los servicios de salud: Baja California Sur, Chihuahua y Nuevo León con 90 por ciento; mientras en el sur y sureste son bajos, siendo Michoacán el estado que registra el menor porcentaje: 68 puntos.
Al ofrecer la conferencia “Interseccionalidad territorial del envejecimiento”, detalló que las personas mayores de 60 años en nuestra nación representan 12.8 por ciento de la población total y tienen una mayor presencia en el centro y el sur.
La Ciudad de México registra el principal porcentaje –16 puntos–, seguida de Morelos y Veracruz, con 14 por ciento; Michoacán, Nayarit, Oaxaca, San Luis Potosí y Sinaloa, 13 por ciento.
Además, subrayó Montes de Oca Zavala, hay una feminización del envejecimiento. En casi todas las entidades federativas las mujeres representan mayor proporción, de 53 a 54 por ciento.
Aunque ellas tienen una mayor esperanza de vida, apunta que están en condiciones precarias y sin seguridad social, pues la mayoría tuvo trabajos no remunerados –doméstico y cuidados–, o bien, sus trayectorias laborales son discontinuas, informales y precarizadas.
“Esto tiene efectos en su vejez: menores ingresos, poco acceso a pensiones contributivas, dependencia económica, sobrecarga de cuidados, entre otros”, detalló la académica.
Edición: Ana Ordaz