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La Jornada
19/05/2026 | Ciudad de México
Braulio Carbajal
La canasta básica alimentaria de 44 productos registró un precio promedio de 2 mil 121.59 pesos en mayo, con un alza mensual de 15.14 pesos, de acuerdo con el seguimiento mensual de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), realizado en todos los estados del país.
La inflación alimentaria anual se ubica en 8.29 por ciento, casi el doble de la general, que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) sitúa en 4.45 por ciento. El fenómeno, según la Anpec, golpea con mayor fuerza a la población rural.
Los productos que registraron los mayores incrementos en el periodo fueron el chile poblano, 15.47 por ciento –de 71 a 82 pesos el kilo–; la papa, 13.22 por ciento –de 38 a 43 pesos–; la sal de mesa, 6.42 por ciento; la pasta para sopa, 4.15, y el papel higiénico, 3.14 por ciento.
Por entidad federativa, Sonora encabeza la lista de estados con mayor variación de precios, con 5.78 por ciento, seguido de Baja California Sur, 5.70; Veracruz, 4.93; Hidalgo, 3.70, y Campeche, 3.53.
Sin embargo, la canasta resultó más cara en el estado de México, donde alcanzó 2 mil 450 pesos, seguido de Colima (2 mil 369) y Nayarit (2 mil 292).
Cuauhtémoc Rivera, presidente de Anpec, señaló que la reciente decisión del Banco de México de reducir la tasa de interés, con el argumento de una inflación a la baja, genera debate, pues esa expectativa se apoya en una ligera reducción de la inflación general, mientras la alimentaria mantiene una tendencia considerablemente más elevada y afecta de manera directa el bolsillo de la mayoría de las familias.
La organización advierte que una inflación persistente, un bajo crecimiento económico –de 0.8 por ciento en el primer trimestre del año– y una menor inversión, entre los tres configuran un escenario de estanflación (crecimiento bajo combinado con alta inflación) que presiona el consumo popular y el poder adquisitivo de los hogares. A ello, expuso, se suma el cambio de perspectiva económica de México de estable a negativa, anunciado por la calificadora S&P Global Ratings, con base en preocupaciones sobre el mínimo crecimiento, la presión fiscal y el incremento de la deuda pública.
Según datos de Inegi, una persona requiere alrededor de 2 mil 600 pesos mensuales para cubrir su alimentación básica. Para una familia promedio de cuatro integrantes, el gasto mínimo en alimentos asciende a 10 mil 400 pesos al mes.
De esta forma, destacó la Anpec, cerca de 15 millones de hogares –alrededor de 40 por ciento del total en el país– enfrentan dificultades para garantizar una alimentación suficiente y de calidad.
Edición: Ana Ordaz