Andrea Becerril y Fabiola Martínez
El Senado aprobó la reforma constitucional que aplaza de 2027 a 2028 la elección de jueces y magistrados, perfecciona los métodos de selección de candidatos, disminuye el número de aspirantes, simplifica las boletas e incorpora reglas para mejorar la organización de los comicios por circuitos y especialidades.
Tras casi siete horas de discusión, cerca de la medianoche el bloque de la 4T avaló, sin cambios, la minuta remitida por la Cámara de Diputados con 87 votos a favor y 40 en contra y la remitió a los congresos de los estados, a fin de continuar con el proceso del constituyente.
Durante el debate, la oposición insistió en descalificar la reforma judicial de 2024 y sostener que las modificaciones son un reconocimiento de que la elección de juzgadores por voto popular fracasó.
El presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, el morenista Óscar Cantón Zetina, reviró: “fracaso sería cerrar los ojos ante los desafíos y regresar al viejo modelo en el que unos cuantos decidían por la justicia de todos”.
Entre ellas, que los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, cuyo cargo vence en 2028, puedan participar en el proceso electoral de ese año. Justo este fue el punto más polémico discutido en San Lázaro tras recibir la iniciativa presidencial dado que legisladores del PAN, PRI y MC lo califican como una reelección.
Se avaló también que la Suprema Corte de Justicia de la Nación pueda funcionar en dos secciones, siempre y cuándo el pleno del máximo tribunal lo apruebe.
Los legisladores del PAN y el PRI insistieron en la defensa de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y en exigir que el gobierno federal entregue a Estados Unidos al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
El coordinador panista, Ricardo Anaya, subió a tribuna con varios de sus compañeros vistiendo playeras negras con la frase “Yo con Maru”. Sostuvo que a los de la 4T “les interesa tener un Poder Judicial a modo porque necesita fiscalías que protejan a sus narcogobernadores”. Llevó además playeras guindas con la leyenda “Yo con Rocha” y retó a los morenistas a ponérselas.
Murat se pone la verde
Vestido con la playera verde de la selección nacional, el senador de Morena Alejandro Murat les respondió: “si vamos a ponernos algo es ésta, la de México” y advirtió que el objetivo de la reforma es “que la justicia deje de estar secuestrada por intereses particulares y se ponga al servicio de la ciudadanía”.
Murat pidió poner en la pantalla un video con una entrevista al fallecido Javier Coello Trejo, en la que éste narra en una entrevista que el ex secretario de la Defensa Nacional Antonio Riviello le platicó que detuvo al narcotraficante Amado Carrillo, pero un juez corrupto lo liberó “un miércoles de Semana Santa”.
Su compañera de bancada Malú Micher respondió también a los panistas: “Yo con Maru, para ir al bote, vulnerar la soberanía. No, ni a la esquina voy”.
Igualmente, el presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, Manuel Huerta, lamentó que la oposición no expusiera argumentos, sólo la defensa de quien abrió la puerta a los agentes de la CIA.
Resaltó que pese a las descalificaciones de la oposición hay actualmente un Poder Judicial que sirve a la gente y no al poder económico, como ocurría antes de los comicios que renovaron en su totalidad a la Suprema Corte, y a la mitad de jueces y magistrados. La primera elección, de 2025, dijo, no fue perfecta, pero es mejorable. “Valió la pena el poder reformado con el voto popular; ahora se mejorará el proceso”.
Finalizada la votación y de madrugada, el Senado comenzó a discutir la reforma constitucional que introduce como causal de nulidad de las elecciones la injerencia extranjera.