La pandemia de COVID-19 y las medidas de aislamiento social no sólo trajeron consigo un aumento en las transacciones por medio de la banca electrónica, también se incrementó la cantidad de fraudes y estafas a los usuarios.
En plena cuesta de enero, tras la crisis económica, es de suma importancia prevenir a los consumidores y los usuarios de la banca a fin de no caer en este tipo de trampas, puesto que siguen en aumento, según revelan cifras oficiales.
Las cifras más oportunas de la Comisión para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) indican que, hasta el cierre del tercer trimestre del año pasado, se presentaron 15 mil 823 quejas por consumos no reconocidos en tarjetas bancarias.
Edición: Elsa Torres
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