de

del

Foto: Rodrigo Díaz Guzmán

El debate sobre las razones que hacen que Yucatán sea el estado más seguro del país es amplio y multivariado. La tierra del faisán y del venado ha visto muchos argumentos para explicar su paz frente a la creciente presencia de la violencia del crimen organizado en el resto del país: nuestra posición geográfica, el tamaño de la población y los hábitos de consumo, nuestras tradiciones y tejido social. 

Sin embargo, los estudios académicos comparados que realmente han buscado explicar la excepcionalidad yucateca en términos más operativos y concretos, han encontrado una variable más específica y clara que debemos poner sobre la mesa para darle su justo y merecido valor, con nombre y apellido: el comandante Luis Felipe Saidén. 

De entre las distintas publicaciones al respecto destaca la de Shannan Mattiace y Sandra Ley en el Journal of Politics in Latin America, quienes señalan que la presencia y trabajo continuo del comandante Saidén ha dado estabilidad a las tareas de seguridad en el estado y la coordinación entre las fuerzas locales y las federales. Las autoras postulan también que cambios en el liderazgo en el área de seguridad del estado podrían alterar dramáticamente las condiciones en la entidad. Y es cierto, hay que decirlo -construyendo sobre ese argumento- el comandante Saidén ha establecido una escuela de trabajo en materia de seguridad, le ha dado una moral de cuerpo profesional a la policía yucateca y una fama pública de efectividad que debemos garantizar sea permanente. 

El comandante Saidén ha sido capaz de establecer una posición de fuerza y disuasión para los órganos de seguridad en el estado desde su nombramiento en el 2007 (a pesar de la oposición y crítica en esas fechas de ciertos medios informativos) y la esfera política ha tenido la prudencia y el acierto de respaldarlo y aportarle los elementos básicos para realizar su tarea, ratificándolo en su encargo en el 2012 y 2018. Bajo su liderazgo, la seguridad pública ha transmitido un mensaje de seriedad y monopolio público en el control real del territorio. 

El comandante Luis Felipe Saidén se ha convertido en el servidor público no-electo más esencial para el desarrollo del estado. No podemos perder de vista que el moderno milagro yucateco de expansión económica se ha construido sobre el pilar de la seguridad. La seguridad estratégica frente al crimen organizado es el factor que ha hecho posible el boom inmobiliario, logístico, agroindustrial y de industria ligera que ha sostenido a la economía local por tres lustros. 

Pocos invertirían o comprarían propiedades en innumerables proyectos habitacionales, vacacionales y residenciales en el estado sin la garantía de seguridad en ciudades y playas. Cientos de empresas no se hubieran instalado en el estado, a pesar de nuestras carencias en infraestructura e insumos, de no haber sido por la variable de seguridad para sus directivos, instalaciones y cadenas logísticas. Todo el mundo quiere venir a Yucatán por sus bellezas, las que se pueden visitar en paz y sin temores de secuestros, retenes de delincuentes o balaceras en la vida nocturna. Vamos, hasta el turismo de bodas vende seguridad tanto como hermosas haciendas y jardines. Yucatán está de moda porque es seguro. 

En ese escenario, debemos preguntarnos muy en serio cómo extender y proteger la labor y legado del comandante Saidén de los vaivenes político-electorales que se aproximan y cómo transformar su presencia personal en una herencia institucional de largo plazo. En algún punto, esperemos muy lejano, nuestro comandante decidirá ser de nuevo Luis Felipe Saidén y no habrá gobernante o argumento que lo convenza para continuar con esa gigantesca responsabilidad sobre sus hombros. Ahí nos tocará exigir como sociedad que su trabajo de 15 años continuos se convierta en referencia, en semillero para nuevas generaciones de responsables de la seguridad pública que deberán pertenecer a su escuela, que hayan aprendido con él y, sobre esa base, puedan darle a Yucatán seguridad quam diutissime.

[email protected]


Lea, del mismo autor: Semper sursum

 

Edición: Estefanía Cardeña


Lo más reciente

'El estrangulador de Tacuba' desde una mirada con perspectiva de género

Norma Lazo presenta en 'Visible oscuridad' la historia de la agente que lo detuvo

La Jornada Maya

'El estrangulador de Tacuba' desde una mirada con perspectiva de género

Entre la felicidad de la maternidad y el duelo del divorcio: Leslie Jamison y 'Astillas'

El libro expone la realidad de vivir más de una emoción al mismo tiempo

Astrid Sánchez

Entre la felicidad de la maternidad y el duelo del divorcio: Leslie Jamison y 'Astillas'

Hacienda activa subsidios semanales para gasolinas y diésel

Por cada litro de combustibles, el gobierno federal aplicará un estímulo en el IEPS

La Jornada

Hacienda activa subsidios semanales para gasolinas y diésel

Reportan primera muerte humana asociada a miasis por gusano barrenador en Yucatán

Las autoridades aseguran que es un evento aislado, que no representa riesgo para la población

La Jornada

Reportan primera muerte humana asociada a miasis por gusano barrenador en Yucatán