La economía de cualquier país descansa sobre una población dedicada a los cuidados de quienes por cualquier razón -desde la edad hasta la enfermedad y la discapacidad-están excluidos del mercado laboral. Estas tareas merecen un reconocimiento amplio ya que por regla general no son remuneradas, y en México, las tres cuartas partes de quienes se dedican a ellas son mujeres.
La primera Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (Enasic) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que fue presentada este martes, reveló que tres de cada cuatro personas que brindan cuidados del hogar en México son mujeres, por 24.9 por ciento de hombres. Además, destinan 37.9 horas a la semana a estas tareas, mientras los hombres les dedican 25.6 horas.
Estas cifras obedecen a un componente cultural, pues la sociedad mexicana le asigna a la mujer el papel de cuidadora prácticamente de los demás miembros de la familia; tanto de los de la de orientación como la de procreación, es decir, lo mismo termina a cargo de sus padres o hermanos que del esposo y los hijos.
Lee: 75 por ciento de personas que brindan cuidados del hogar en México son mujeres
La Enasic da cuenta de la importancia de las mujeres en las tareas de cuidados, aunque por ser la primera no refiere si el porcentaje de hombres que participan en estas actividades es una novedad. Posiblemente haya un mayor involucramiento masculino que el existente hace apenas cinco años, pero es imposible tener una cifra que ofrezca los mismos criterios que la medición obtenida.
El Inegi hizo énfasis en algunas diferencias, como que el cuidado de la población infantil recae prácticamente en su totalidad en una mujer. También es notorio que, dada la cantidad de horas que en promedio dedican las mujeres a las tareas de cuidados, éstas tienen efecto en su salud tanto física como mental, y estas afectaciones impactan en por lo menos el 22 por ciento de las mujeres.
Por el contrario, el impacto en la salud de los hombres se refleja en un máximo de 16.3 por ciento que “sintió depresión”. La respuesta, cabe decir, también está condicionada culturalmente, si se toma por cierto que lo socialmente aceptado es que el hombre no demuestre debilidad.
El mayor impacto está en la tasa de participación económica. Más de la mitad de las mujeres cuidadoras, 56.3 por ciento, genera algún ingreso, y entre los silencios de la Enasic se cuenta si su fuente de trabajo remunerado es formal o alguna variante de autoempleo. No deja de ser relevante que más de la cuarta parte de las entrevistadas señale que “no podría ingresar a trabajar” y 16 por ciento de las que sí participan en la economía manifestaron que les gustaría laborar más horas en un empleo remunerado.
Pero la encuesta deja ver que más de 40 por ciento de las personas tienen un mal concepto de las guarderías y estancias infantiles, y esto se hace extensivo a las dedicadas a atender a los adultos mayores, y en todo caso, a pesar de las carencias que se tengan, más de la mitad de la población asuma como natural que el cuidado es responsabilidad de la madre, padre o la familia.
Hay pues, dos pendientes cuya resolución impactaría positivamente en la productividad del país. El primero es operar para transformar la percepción negativa de las estancias y guarderías -casos como la ABC se quedaron en el imaginario colectivo -a fin tanto de crear empleos como incorporar a más mujeres a la economía formal. El otro es crear políticas de atención a las personas que se desempeñen como cuidadoras ya sea en lo económico, acceso preferente a la atención médica y medicamentos para ellas y sus dependientes, y mecanismos para brindarles atención a la propia salud, de manera que también se deje de romantizar la abnegación femenina asociada a la labor de cuidadora, que tiene un efecto de desgaste en quienes la desempeñan.
Lea, de la misma columna: Haití: fórmula para la catástrofe
Edición: Fernando Sierra
Proyectos realizados en el país tendrán incentivo fiscal de 30 % del ISR
La Jornada Maya
El célebre “Jefe Ratonero del Gabinete” ha servido a seis primeros ministros y se mantiene como figura entrañable del poder británico
Ap
El plan urbano propone una visión participativa y sostenible, abierta a ajustes mediante consulta ciudadana
Rosario Ruiz Canduriz
Comparsas, batucadas y carros alegóricos animaron el arranque; saldo blanco y amplia participación ciudadana
La Jornada Maya