de

del

Sauvages

En Cannes, el filme de Claude Barras cuestiona qué es la barbarie y a quiénes la personifican
Foto: Emilia Carrillo y Ulises Carrillo

¿Quién es el “salvaje”, los que viven en la selva y de la selva o quien la destruye para alimentar su consumismo? ¿Quién es el salvaje, los que usan taparrabo y pintura ritual en el rostro o quien se viste con marcas caras para darse estatus? ¿Quién es el salvaje, los que no tiene identificación con nombre y fotografía o quienes con ayuda de abogados dilapidan el patrimonio forestal y ecológico? Esas son las preguntas que la fábula de Claude Barras nos hace en Cannes, con una joya de animación. 

Es Cannes 2024, así que los protagonistas esenciales del filme son mujeres. Una niña (una adolescente para ser precisos), el alma de su madre, la sabiduría de la abuela, la pasión de una bióloga de Oxford. Los hombres, los que no son tóxicos, son almas parcialmente rotas, resignadas a perder; solo ellas -y un niño- tienen el coraje para lanzarse a una segunda ronda de embates para salvar a su selva. La maternidad flota en el aire, pero como opción, labor compartida y no como destino cortador de alas. La maternidad como palanca y no como cruz. 

Sí, claro que sí, las adolescentes adictas a sus celulares son insufribles, insoportables y –hay que decirlo– también valientes, irreverentes y con una voz que en sus redes sociales a veces enloquece y en otras ocasiones salva al mundo. No es la tecnología, es lo que hacemos con ella: tomarnos una foto para nuestros seguidores o enviar un video para sumar voces. Presumir o tejer fraternidad. Son las dos opciones para lo que queremos hacer, para ser o no ser salvajes.

Entonces la pregunta obligada es: ¿quién es el salvaje, los que llegan a Cannes con la camisa arrugada, el mismo saco, el celular viejo, los centavos contados a ver arte o los que llegan envueltos en la última moda, a buscar la exclusividad del derroche y enviar una selfi a cualquier costo? ¿Quién es el salvaje, quienes hacen ese cine incómodo y rebelde o quienes ven en la alfombra roja la vitrina de su pomposidad?

 

Foto: Emilia Carrillo y Ulises Carrillo

 

¿Quién es el incivilizado, los que apuestan por la sencillez y lo íntimo, o quien no puede saciar sus apetitos suntuosos y de presunción? ¿Qué es más sofisticado, dónde hay mejor glamur, en la música sonando en una iglesia al ritmo del cine o en los costosos vestuarios de quienes, como animales en celo, solo van a ser notados por sus vistosos plumajes? ¿Qué es ser salvaje? ¿Es ser feroz, fiero, bravío, indómito, selvático, natural, bravo, indomesticable? o ¿Es ser inhumano, bruto, bestia, cruel, vándalo, caníbal y cafre?

 

Foto: Emilia Carrillo y Ulises Carrillo

 

Ser salvaje en tiempos salvajes puede salvarnos, mientras decidamos que ser salvaje es reconectarnos con las cosas simples y no desatar los peores instintos de consumidor, que empieza a ser otra manera de decir depredador. Eso también se ve en la pantalla de plata. 

[email protected]

 

Lea: Oportunidades

 

Edición: Fernando Sierra


Lo más reciente

SCJN retira cuatro proyectos tras protestas y corrige error en votación

Hubo una iniciativa registrada como aprobada, pese a no alcanzar la mayoría necesaria

La Jornada

SCJN retira cuatro proyectos tras protestas y corrige error en votación

Kiev baila para desafiar el frío polar y los ataques rusos

Una fiesta improvisada entre los vecinos de edificios aledaños para ''no pensar en los problemas''

Afp

Kiev baila para desafiar el frío polar y los ataques rusos

Maestro de la Ibero Puebla denuncia que durante su detención no se respetaron su derechos; Policía de Apodaca lo niega

El docente asegura que estuvo desorientado durante los días que se reportó como desaparecido

La Jornada

Maestro de la Ibero Puebla denuncia que durante su detención no se respetaron su derechos; Policía de Apodaca lo niega

Djokovic iguala dos récords y gana su partido 100 en el Abierto de Australia

El serbio venció en la primera ronda por 6-3, 6-2, 6-2 al español Pedro Martínez

Ap

Djokovic iguala dos récords y gana su partido 100 en el Abierto de Australia