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Foto: Rodrigo Díaz Guzmán

Las alianzas electorales no han sido de beneficio para el país, e incluso han causado grave deterioro en la identidad de los partidos políticos y en el apoyo popular con que cuentan, además de que los gobiernos de coalición han terminado en convertirse en simple repartición de un botín, más que ejercicios plurales del poder.

La misma torpeza del máximo dirigente del Partido Acción Nacional, Marko Cortés, y su codicia lo llevó a publicar a principios de este año, un acuerdo político interno que suscribieron en privado con el Partido Revolucionario Institucional para dividirse, como si fuera un botín, los cargos públicos y candidaturas, una vez que asumiera la gubernatura de Coahuila Manolo Jiménez, ya que el favorito del poderoso clan Moreira, se negaba a cumplirle a los panistas.

La naturaleza de la alianza político electoral del PRI, PAN y PRD tiene como motivación central el acceso al poder para servirse y actuar como cancerberos de los intereses de las élites económicas, nacionales y extranjeras. Su campaña se basa en "guerra sucia”. 

El más reciente episodio del cóctel de mentiras de la campaña de Xóchitl Gálvez, candidata presidencial del PRIANRD, tutelado por Claudio X. González, ocurrió cuando en un evento proselitista hizo pública una supuesta encuesta que atribuyó a Citibanamex y en donde aparece arriba de la candidata de Morena, Claudia Sheinbaum. La institución bancaria la desmintió y recalcó que en sus mediciones Sheinbaum tiene 55 por ciento de intención del voto, Xóchitl Gálvez 34 y Álvarez Máynez 11 por ciento.

Tampoco hace bien al país que a través de Morena, fundado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, estén empoderados partidos rémoras como el Verde y el PT.  El Partido del Trabajo es patrimonio personal de Alberto Anaya para beneficiar a familiares, amigos y socios. Ambos partidos rémoras son una pesada losa y la puerta ancha, por lo que se han empoderado muchos impresentables. Sobre todo el Verde disfruta de las conquistas Obradoristas cuando su ideología, su acción,  su comportamiento y su origen son propios del “capitalismo salvaje” del PRIAN. Ojalá Claudia Sheinbaum esté menos acotada que López Obrador y pueda sacudírselos. Triste realidad de las alianzas.

Amparo Casar, presidente de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MMCI) creada por el magnate salinista Claudio X. González, ya cobró varios millones de pesos de seguro y pensión por su esposo fallecido. Según dictamen pericial de la entonces Procuraduría de Justicia, el esposo de Amparo Casar se suicidó. Sin embargo, con mentiras los poderosos panistas de Vicente Fox lo tomaron como accidente. Entre seguros y pensión son más de 31 millones de pesos recibidos de dinero público. Además de la mentira, el influyentismo pleno, pues el extinto solo tenía cuatro meses laborando en Pemex. Ahora que gobierna la 4T PEMEX denunció el fraude. Amparo Casar no sólo no reconoce su mentira sino que se aferra y argumenta que necesita su pensión de 125 mil pesos para subsistir. Otra mentira, pues en MCCI le pagan 250 mil pesos al mes. Anahí González candidata indígena al senado por Morena y sus aliados, mintió con actas para obtener la candidatura por esa afirmativa con la que accederá al senado usando a AMLO, con jugoso salario, prebendas y poder. Mentira, codicia e influyentismo la protegen. ¿qué diferencia hay entre ambos personajes? 

En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño estado.

¡HASTA LA PRÓXIMA!  

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Lea, del mismo autor: El ascenso de Máynez

 

Edición: Estefanía Cardeña


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