de

del

Tekit: Violencia en Yucatán

Todo se descompuso cuando empezaron a llegar los ''extraños''
Foto: Jusaeri

El error está en pensar que la violencia se mide por lo que sucede en las calles. Pero, puertas adentro, la violencia que no se ve es tan aterradora como la que aparece en la nota roja de los periódicos, donde —en el caso de Yucatán— siempre se enfatiza la presencia del foráneo para inducir la idea de las causas exógenas del mal: aquí estábamos bien, a pesar de los malos salarios y de las condiciones a veces infrahumanas de vida y de trabajo. Todo se descompuso cuando empezaron a llegar los “extraños”. 

Aquí ningún tío abusaba de su sobrina menor de edad, ningún hombre golpeaba a su esposa, no existía la discriminación hacia los pueblos originarios, ni el maltrato infantil ni las desigualdades flagrantes. Ninguna mujer ha sido hostigada por su ex pareja en contubernio con las autoridades, a ninguna se le han quitado sus hijos ni ha padecido abuso de autoridad; nadie ha sido discriminado por su apellido indígena o por hablar la lengua maya. 

Vivíamos en una paz que se socializó injertándola en la mansedumbre y el silencio.

¿Y qué con el terror de la pobreza y de los bajos salarios? ¿Con la violencia de las larguísimas jornadas de trabajo? ¿Con la violencia que supone obligarnos a competir y no a colaborar?


Lee más:

-A prisión, los cinco involucrados en el linchamiento 'El Güero' en Tekit, Yucatán



No sé si lo que sucedió en Tekit es más violento que todo el lodo que escurre en las redes sociales y en los medios electrónicos locales, así como en las publicaciones amarillistas; desde el simplismo de atribuir todo a la “falta de valores” o las muy genéricas y ambiguas “responsabilidades de las diversas instancias de gobierno”, la violencia se reproduce en nuestra incapacidad de pensar con orden.

Pero el terror está escurriendo desde puertas adentro hacia la calle y ello implica reconocer la complejidad de las causas que terminaron generando la tragedia de Tekit. 

El simplismo es siniestro porque expande las posibilidades del horror.


Edición: Emilio Gómez


Lo más reciente

Una credencial y una garantía

Editorial

La Jornada Maya

Una credencial y una garantía

La paradoja: el lado oscuro de la luna y la guerra

Kilómetro 0

Edgar Fernando Cruz

La paradoja: el lado oscuro de la luna y la guerra

Cuando la desolación nos alcance

María Elena González reúne sus cuentos en su ópera prima 'El jardín que se apropia de mí'

Carlos Martín Briceño

Cuando la desolación nos alcance

Petróleo

Seguimos destinando esfuerzos a recuperar la condición de país productor que ya no volveremos a tener

Rafael Robles de Benito

Petróleo