Opinión
Mauricio Dardón Velázquez
17/02/2026 | Mérida, Yucatán
El indicador económico Tel Aviv 35 (TA-35), el principal índice bursátil de Israel, calculado y gestionado por la Bolsa de Valores de Tel Aviv, rastrea el desempeño de las 35 empresas con mayor capitalización bursátil y liquidez que cotizan en la misma, el cual se ha disparado más de 150 por ciento del 27 de octubre de 2023 hasta la fecha. Algunos ejemplos de capitalización del mercado son el Bank Leumi, con un crecimiento de 194.4 por ciento, el Bank Hapoalim con 177.5 por ciento y la tecnológica Elbit Systems, dedicada al desarrollo de sistemas de defensa, con 229.8 por ciento. Por su parte, Teva Pharmaceutical elevó su valor de mercado en 241.9 por ciento y la compañía de químicos y farmacéutica ICL Group 8.4 por ciento.
En el artículo citado en la entrega anterior “¿Está la economía del genocidio al borde del precipicio?”, el economista israelí Shir Hever se le formula la siguiente pregunta: “Sin embargo, vemos que la bolsa israelí alcanza nuevos máximos y el shekel es estable. ¿Cómo explica eso?”.
La respuesta fue: “hay diversa razones para esto, una de ellas es que Israel cambió sus reglas sobre cuánto paga a los reservistas, hasta el punto de que ahora se les paga 29 mil NIS al mes (aproximadamente 9 mil 450 dólares americanos), más del doble del salario promedio del mercado en Israel y más de cuatro veces el salario mínimo(…) Estos reservistas no tienen nada en que gastar todo este dinero porque están en Gaza, por lo que lo han invertido en acciones, o lo han puesto en algún tipo de fondo fiduciario a través de un banco, lo que significa que, de nuevo, va a la bolsa. Esta sigue canalizando más y más dinero en el mercado de valores, por lo que, por supuesto, el mercado de valores está alto. La pregunta importante es ¿de dónde viene este dinero? (…) El director general del Ministerio de Finanzas señaló que estos pagos a los reservistas aún no se reflejan en el presupuesto de defensa. Lo harán en retrospectiva, y cuando eso suceda, la brecha entre el presupuesto aprobado y el gasto real emergerá. Cuando ocurra, la calificación crediticia de Israel bajará y los bancos internacionales tendrán mucho miedo a comerciar con Israel.”
De lo dicho por el economista israelí salta a la vista la enorme cantidad que se les paga a los reservistas, como una nueva forma de alentarlos e incentivarlos para que participen en la guerra, con lo que, en los hechos, los gobernantes de Tel Aviv los han convertido en verdaderos Soldados de la Fortuna, es decir, mercenarios que cometen el genocidio por un altísimo salario.
En otra parte de su artículo Shir Hever apunta: “Así que, aunque la economía podría parecer que funciona en la superficie, eso se debe en gran medida a que una parte significativa de la población se ha movilizado para el servicio de la reserva, armada, equipada, alimentada y transportada para sostener la guerra. La guerra es la principal actividad económica que el gobierno está llevando a cabo; incluso ahora, dos meses después del llamado alto el fuego de Trump, no ha habido una desmovilización masiva de reservistas de vuelta a la vida civil (…) Haaretz calculó que la destrucción de la Franja de Gaza es el proyecto de ingeniería más grande en la historia de Israel (…) Así que esta es realmente una economía que parece estar funcionando, pero sin ninguna trayectoria de futuro. Se basa en una ilusión.”
En su artículo “Gaza y el colapso de Israel”, publicado el 24 julio 2024, Leila Nachawati Rego, reproduce las siguientes declaraciones de Ram Ben-Barak, miembro de la Camara de Diputados israelí y antiguo subdirector del Mossad: “esta guerra es inútil, carece de objetivo y es evidente que la estamos perdiendo(…) Israel está perdiendo y se enfrenta a un colapso económico total (…) Nos enfrentamos también a reveses en el escenario internacional”.
Respecto al aislamiento internacional de Israel, la autora plantea algunos hechos:
- La determinación del presidente colombiano Gustavo Petro de suspender la venta de carbón hasta que termine el genocidio en Gaza (la economía de la entidad sionista depende en demasía de ese recurso).
- El gigantesco Fondo Global de Pensiones de Noruega redujo significativamente sus inversiones en 2025 en empresas israelíes por las violaciones a los derechos humanos en Gaza y Cisjordania.
- El gigante tecnológico de Corea del Sur, Samsung, clausuró sus operaciones en Tel Aviv.
El gran fabricante de circuitos integrados Intel congeló la construcción en Israel de una fábrica de 25 mil millones de dólares.
- La cadena de cafeterías Pret a Manger abandonó sus planes de abrir cuarenta sucursales en Israel.
- Dos de las principales iglesias de Estados Unidos (la Metodista Unida y la Presbiteriana) han votado a favor de retirar sus inversiones en empresas implicadas en la ocupación de territorio palestino.
- La Universidad de California votó en febrero de 2025 a favor de retirar su inversión de 20 millones de dólares de empresas cómplices de la ocupación y el genocidio (citando a McDonald’s, Sabra, Starbucks, Airbnb, Disney y Chevron, entre otras).
- En España, las Universidades de Barcelona, de Granada, de Jaén y la Pablo Olavide de Sevilla, decidieron romper colaboraciones con universidades israelíes.
La citada autora termina su artículo con una de las conclusiones de la última Opinión de la Corte Internacional de Justicia: “es ilegal ofrecer cualquier tipo de apoyo o asistencia a la ocupación de Israel en los territorios palestinos”.
El Boicot, la Desinversión y las Sanciones (BDS), se están ejecutando en contra del Estado sionista de Israel, pero siguen siendo insuficientes, por lo que deberán multiplicarse para evidenciar el repudio internacional al genocidio cometido en contra del pueblo palestino y aumentar su costo.
Edición: Fernando Sierra