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Foto: Facebook Cámara de Diputados - H. Congreso de la Unión

La perspectiva de la soberanía popular la han perdido los partidos y políticos opositores al gobierno y sus aliados del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México, lo cual los aleja aún más del electorado y de la competitividad electoral.

El rechazo a la Reforma Electoral no es contra la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, sino contra la inmensa mayoría de las mexicanas y mexicanos que demandan desde hace varios años una disminución de las cámaras de senadores y diputados, así como reducir el financiamiento de los partidos políticos. Encuestas recientes reafirmaron que más del 80 por ciento de la población mexicana apoya la Reforma Electoral, rechazada por el bloque opositor formado por Movimiento Ciudadano, Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional, pero también por los aliados de Morena, el Verde Ecologista de México y Partido del Trabajo.

Los partidos políticos en México son modus vivendi, en muchos casos, de mujeres y hombres que los crean para regentearlos con miras de administrar para su provecho, de sus familiares, amigos y socios, el dinero público que se les otorga para su financiamiento, así como los cargos legislativos plurinominales.

El Partido del Trabajo se fundó el 8 de diciembre de 1990, con su lema “Unidad Nacional, ¡todo el poder al pueblo!”. Lo cierto es que el dinero y el poder que han “cosechado” no ha sido para el pueblo, sino para  su fundador y cercanos, Alberto Anaya. Esgrimen una y otra vez un izquierdismo lleno de la codicia de las derechas más recalcitrantes. Es un partido convertido en patrimonio de Anaya y los suyos. En los Estados envía a sus favoritos a enriquecerse usufructuando la “franquicia” PT. De manera conveniente se acercó a Andrés Manuel López Obrador, luego de oler el poder y los beneficios.

El Partido Verde Ecologista de México inició en 1986 como Partido Verde Mexicano y tras perder su registro, lo recuperó de manera definitiva el 13 de enero de 1993, siempre con Jorge González Torres a la cabeza, con la ecología vista como negocio y una falsa ubicación política de centro-izquierda y ha sido aliado electoral del PRI y del PAN. En la actualidad es conveniente aliado de Morena, el partido gobernante de México. Desde el año 2001 González Torres cedió el control de su partido a su hijo Jorge Emilio González Martínez conocido como El Niño Verde. Ambos partidos, el Verde y el PT  son propiedad familiar de sus fundadores y las dirigencias son meramente formales. Ahora deben enfrentar las consecuencias de sus actos de chantaje y rechazo a la iniciativa de reforma electoral que es demanda popular. El poder se ejerce o no existe.

El combate y la inseguridad, la violencia y los rezagos sociales en el país, aún con avances muy tangibles como la disminución de los homicidios dolosos un 44 por ciento, no admite treguas. Por eso la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ordenó la implementación del programa México Imparable en los 61 municipios del país con mayores índices de inseguridad y rezago social, y se reunió con las alcaldesas y alcaldes, sin distinción de partidos. Los municipios de Quintana Roo considerados entre los 61 más inseguros y con rezago educativo, cultural y deportivo son Benito Juárez y Playa del Carmen. Sus alcaldesas, Ana Paty Peralta y Estefanía Mercado respectivamente, publicaron en sus redes “su convocatoria por la presidenta” como si acudieran a recibir un premio. En fin son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño Estado.

¡Hasta la próxima!


Edición: Fernando Sierra


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