Opinión
Julio Hernández López
11/05/2026 | Ciudad de México
Exhibió a derechas mexicanas / PAN, Salinas Pliego y Alessandra
En un contexto de tensiones y amenazas provenientes en especial del vecino gobierno del norte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, trajo a buena parte de los mexicanos un regalo muy apreciable, al desarrollar durante varios días una extraña gira dejada a medias, en la que mostró ignorancia histórica, torpeza operativa y un discurso de pretendidas solemnidades que acabó trastocado en humor político involuntario, a tal grado que en España y en México predominó la opinión de que había quedado en ridículo, a tal grado que hubo de acortar su gira y, previo un leve paso vacacional por Cancún, regresar a la capital hispana, donde tiene tantos problemas sin resolver y escándalos por enfrentar.
La insolvencia intelectual, ética y política de la madrileña arrastró a varios de sus anfitriones y promotores locales, en particular a Acción Nacional, cuyos contados gobernadores (cuatro) se reunieron con ella en la ciudad de Aguascalientes, y a los dirigentes nacionales de dicho partido conservador, que discursearon en defensa de la vilipendiada visitante.
Exhibidos quedaron los compromisos de esos segmentos conservadores con una provocadora que creyó posible reivindicar la figura histórica de Hernán Cortés y, en el tablero de lo inmediato, torpedear el proceso de acercamiento entre los gobiernos de Pedro Sánchez y de Claudia Sheinbaum Pardo.
Una de las notables apuestas a la carta ultraderechista de la baraja española corrió por cuenta del grupo empresarial de Ricardo Salinas Pliego, cuyo Banco Azteca es presentador de la obra musical Malinche, que en el contexto de las ocurrencias de Díaz Ayuso se quiso presentar en la Catedral Metropolitana, aunque a última hora la jerarquía católica reculó y se valió de la falta de permisos gubernamentales para cancelar lo que se anunciaba como “un homenaje a Hernán Cortés”. La obra musical de referencia fue presentada en el Frontón México, donde tomó la palabra la esposa de Salinas Pliego, María Laura Medina.
“¿Coincidencia o Diosidencia?”
A propósito del Frontón México (propiedad de Antonio Cosío Pando, presidente de la firma hotelera Grupo Brisas), en la página correspondiente a MalincheTheMusical, se menciona: “¿Sabías que?.. En 1521, durante la llamada Noche Triste, cuando los españoles y sus aliados fueron emboscados en Tenochtitlan, Pedro de Alvarado fue el último en huir de la ciudad. Para escapar, clavó una lanza en el agua y la usó como pértiga para impulsarse sobre un canal, logrando así salvar su vida. Ese lugar, escenario de uno de los episodios más asombrosos de nuestra historia, se encuentra hoy literalmente a unos metros del teatro Frontón. ¿Coincidencia o Diosidencia?”
La Universidad de la Libertad, creación de Salinas Pliego, sirvió de escenario para uno de los actos agendados de Díaz Ayuso. Otra carta marcada por las torpezas de la ultraderechista española fue la alcaldesa de Cuauhtémoc en la Ciudad de México, Alessandra Rojo de la Vega, émula en estas horas, en proporción notablemente menor (su camaleonismo puede llevarla a cualquier otro posicionamiento más adelante), de la vocación ayusista por el escándalo y la ligereza declarativa.
En realidad, la visita de la citada presidenta de la Comunidad de Madrid sirvió para un cierre de filas de segmentos progresistas mexicanos contra las provocaciones y la histeria intervencionista, y para reiterar crudamente la textura ideológica anquilosada del conservadurismo mexicano en sus versiones partidistas, empresariales y comunicacionales.
Y, mientras los festejos oficiales por el Día de las Madres se ven enmarcados negativamente por la inocultable persistencia de desapariciones y asesinatos que han llevado a muchas madres mexicanas a convertirse en buscadoras de sus hijos o de sus restos, ¡hasta mañana!
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Edición: Ana Ordaz