Opinión
Dalila Aldana Aranda
13/07/2026 | Mérida, Yucatán
En la entrega anterior hablábamos de la importancia de realizar prácticas deportivas y de sus beneficios para la salud física, mental, el bienestar y la convivencia social. Señalábamos que los deportes generan emisiones de gases de efecto invernadero, contribuyendo al cambio climático. Estas se generan por el uso de instalaciones, consumo de energía, mantenimiento de infraestructuras y desplazamientos de deportistas y espectadores. Uno de los deportes con mayor impacto ambiental es el futbol. La Copa Mundial 2026, su huella de carbono será de 8 millones de toneladas; para absorberlas se requieren 130 millones de árboles durante un año. La sostenibilidad se ha convertido en un tema prioritario para las organizaciones deportivas, ya que algunas disciplinas presentan una huella de carbono considerable y su mitigación está presente y en algunos años será obligatorio compensar el impacto ambiental.
Ahora bien, existen otros deportes con menor huella de carbono, como correr, caminar y el ciclismo recreativo, con emisiones reducidas, inferiores a 0,05 toneladas de CO₂ por persona al año. Dentro de este grupo, destaca aún más, el yoga. Su huella de carbono es bajísima, de menos de 0.01 toneladas de CO₂ por persona al año, situándola como la actividad física más sostenible. La razón es muy sencilla: para su práctica se requiere únicamente un tapete y un espacio reducido. No se utiliza ningún equipo, ni ropa, ni zapatos. Se practica descalzo y el cuerpo de uno es el equipo.
Foto: Dalila Aldana Aranda
Querido lector, te comento que el yoga es tan importante que el 21 de junio se celebra el Día Internacional del Yoga, proclamado por la ONU en 2014 con el objetivo de reconocer la contribución de esta práctica milenaria al bienestar físico, mental y espiritual de las personas. La elección del 21 de junio coincide con el solsticio de verano en el hemisferio norte, un día de especial significado en diversas tradiciones culturales por simbolizar la armonía entre el ser humano y la naturaleza. El yoga es originario de la India; es una disciplina ancestral que integra posturas físicas, técnicas de respiración, meditación y prácticas de relajación. Este día, invita a millones de personas a reflexionar sobre la importancia de adoptar hábitos saludables, de autocuidado y sostenibles con el medio ambiente. Su práctica se ha extendido como una herramienta eficaz para mejorar la salud. Numerosos estudios científicos demuestran que su práctica contribuye a mejorar la flexibilidad, la fuerza muscular, la calidad del sueño, la salud cardiovascular, reducir el estrés, promover un estilo de vida equilibrado y de bienestar emocional. Naciones Unidas podrá agregar, además, que el yoga es la actividad física más amigable con el medio ambiente, la de menor huella de CO2.
La 12ª edición del Día Internacional del Yoga tiene el lema "Yoga para un envejecimiento saludable", que hace hincapié en la importancia de su práctica para un envejecimiento saludable, ya que potencia muchas de las capacidades que ayudan a las personas a mantenerse activas, autónomas y motivadas que son objetivos de la Década del envejecimiento (2021-2030) de la Organización Mundial de la Salud. Por el bien de tod@s en posición de loto.
Dalila Aldana Aranda
Premio Nacional al Mérito Ecológico
Edición: Estefanía Cardeña