Opinión
Julio Hernández López
06/08/2026 | Ciudad de México
Luego de Sinaloa viene Jalisco. Es el proceso de exacerbación de México que se ha venido generando desde Washington, con la vista inmediata en las maltrechas necesidades electorales de Donald Trump rumbo a los comicios intermedios de Estados Unidos en noviembre próximo (México como piñata electoral) y, a mayor plazo, con expectativas de erosionar la dominancia guinda y abrir camino a la oposición colaboracionista en las elecciones intermedias del año próximo.
Estados Unidos aprieta el puño contra el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ofrece altas recompensas a quien ayude a capturar a ocho jefes de esa organización y advierte que irán por ellos “donde estén”. Veinticinco millones de pesos como recompensa por los datos que permitan capturar a Juan Carlos Valencia González, a quien se considera el sucesor de Nemesio Oseguera, El Mencho, como máximo mando del cártel mencionado.
La misma cantidad fue ofrecida por el gobierno estadunidense, en distintas fechas, en relación con Osama Bin Laden, Ayman al Zawahiri (considerado mano derecha y sucesor de Bin Laden en el liderazgo de Al Qaeda), Abu Bakr al Baghdadi (al mando del Estado Islámico), el venezolano Diosdado Cabello y el presidente Nicolás Maduro, aunque en agosto del año pasado la fiscalía gringa elevó el monto de éste hasta 50 millones de dólares.
Es importante tener presente que dos años atrás (el 25 de julio de 2024), una operación estadunidense en Sinaloa desató la división y guerra que se vive sin tregua entre las dos facciones principales de lo que fue el cártel de aquella entidad norteña: chapitos contra mayitos en diario combate a causa del vuelo que llevó a manos del gobierno vecino a Ismael Zambada, El Mayo.
El impacto de ese golpe ha afectado al propio gobierno local, con Rubén Rocha Moya y nueve personajes del poder sinaloense señalados por Estados Unidos para ser detenidos y extraditados, y se extendió a lo largo del país, con el gobierno de la presidenta Sheinbaum arrojado a una mayor confrontación con la administración Trump, a niveles inusitados.
Ahora los planes de la Casa Blanca podrían provocar en Jalisco y las zonas dominadas por el CJNG circunstancias parecidas a las vividas en Sinaloa: enfrentamientos entre bandos, con consecuencias entre la población no inmiscuida en el crimen organizado y cierre de empresas y negocios.
El libreto prelectoral del trumpismo y el eventual postrumpismo (noviembre en EU; 2027 y 2030 en México) se va escribiendo día a día. Ayer mismo, por ejemplo, se anunció la activación de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental, integrada por ejércitos de 18 países que forman el Escudo de las Américas y en el que no participan Brasil, Colombia ni México.
El propósito explícito de esa fuerza multinacional es combatir el narcotráfico y el crimen organizado, con Donald Trump declarando en marzo del año en curso a México como “epicentro de la violencia y de los cárteles” en el hemisferio occidental. La coordinación general de esta Fuerza de Tarea está a cargo del jefe del Comando Sur, general Francis L. Donovan, y el general Kevin Jarrard en el mando operativo directo.
Astillas
La UNAM finiquita su relación con Territorium Life, la empresa privada que fue contratada para aplicar los exámenes de admisión que resultaron trampeados; la Rectoría pide a la Auditoría Superior de la Federación que escudriñe lo necesario y el abogado general de la casa de estudios, Hugo Concha Cantú, declara que “el fin de la auditoría tecnológica es para deslindar responsabilidades. No tenemos interés en proteger a la empresa, pero tampoco culpar sin argumentos jurídicos”... Y, mientras la presidenta Sheinbaum ha recibido en Palacio Nacional al secretario de Estado del Estado Vaticano, Pietro Parolin, entre análisis de la encíclica de León XIV relacionada con la inteligencia artificial y la reiteración mexicana de la invitación a que el Papa venga de visita, ¡hasta mañana!
X: @julioastillero
Facebook: Julio Astillero
Edición: Emilio Gómez