Opinión
La Jornada Maya
20/10/2026 | Ciudad de México
Con la invitación del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la organización de corte evangélico Policías Celestiales AC usó el Salón Legisladores de la Cámara de Diputados para entregar reconocimientos por su desempeño a alcaldes panistas y priistas, a la magistrada Martha Alejandra Chávez Camarena y a la embajada de Israel, que según los organizadores colaboró en la organización y con “acompañamiento institucional” de la ceremonia. Los munícipes galardonados fueron los blanquiazules Giovanni Gutiérrez, de Coyoacán, y Mauricio Tabe, de Miguel Hidalgo, y por el tricolor recibió la distinción de “alcalde del año” David Sánchez Isidoro, de Coacalco.
El evento –transmitido por el Canal del Congreso– tuvo el propósito oficial de “reconocer a quienes, mediante sus acciones, sus decisiones y su conducta contribuyen a construir una sociedad más segura, más justa y más humana”. En los hechos, fue una plataforma para las aspiraciones electorales del fundador y “comisionado general” de Policías Celestiales, Leonel Alfredo Guillermoprieto Chávez; un lavado de cara para la embajada de Tel Aviv y una alarmante violación a la laicidad del Estado y al principio de separación de éste con respecto a cualquier asociación de culto.
Guillermoprieto es un ex policía federal (PF) que desde la década pasada se ostenta como líder evangélico. En 2017 se jactaba de haber cooptado a 5 mil 800 elementos activos de la extinta PF, diferentes corporaciones estatales y municipales, así como de la Marina y el Ejército. Entre 2007 y 2010 estuvo preso en Estados Unidos por conspiración para importar metanfetaminas y decomiso criminal. De acuerdo con su propio relato, desfiló “como prisionero en ocho prisiones, acusado por la DEA por tráfico de drogas”, y se salvó de una condena de 25 años de cárcel gracias a que siendo recluso entabló amistad con un grupo de reos evangélicos. Asegura que “a través del aprendizaje de la Biblia logró convencer tanto al juez como al fiscal de que le dieran una condena por apenas 15 meses de prisión”. En 2023 fue arrestado por la Fiscalía General de la República por delincuencia organizada, pero meses después el Tribunal Colegiado de Apelación del Segundo Circuito del Poder Judicial de la Federación ordenó su liberación por falta de elementos para procesarlo.
Ésta es la persona a la que acompañaron en el presídium los diputados Israel Betanzos Cortés (PRI), Omar García Loria (PRI), Héctor Saúl Téllez (PAN) y Carolina Anda (Morena). También se presentó al diputado Uriel Soaño en representación del senador priísta Manuel Añorve, sin embargo, no hay ningún integrante de la legislatura con ese nombre. Betanzos le expresó: “sigan haciendo su labor, que multipliquen lo que hacen. Que Dios los bendiga”. La agregada de diplomacia pública, prensa y cultura de la embajada de Israel, Dahlia Neumann, consideró un honor recibir de manos de Guillermoprieto el reconocimiento a la “sede diplomática amiga del año”. Al tomar la palabra, afirmó que en su país “se dedican muchos esfuerzos, recursos y conocimientos a proteger a su población y a garantizar que las personas puedan llevar sus vidas con tranquilidad y seguridad”, declaración impúdica y provocadora en momentos en que el gobierno al que representa prosigue el genocidio del pueblo palestino.
La manifiesta infiltración de una organización religiosa en el ámbito de la seguridad pública, aunada al uso de un recinto legislativo para promover un culto y realizar proselitismo partidista constituyen afrentas a las instituciones y a los valores más caros de la República. Este despropósito exige una explicación por parte del grupo parlamentario del PRI y de los órganos de dirección de la Cámara de Diputados, el establecimiento de responsabilidad y garantías de que no se repetirá semejante atropello a la ética, a los principios republicanos y a la Constitución.
Edición: Ana Ordaz