Opinión
Cristóbal León Campos
28/10/2026 | Mérida, Yucatán
Previo a la presentación del proyecto de Resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, que hoy será votada en la Asamblea General de la ONU, como cada año desde 1992, el imperialismo estadunidense desplegó una nueva estrategia de presión política sobre representantes de algunas naciones con la finalidad de manipular la intención de su voto respecto a dicha Resolución, buscando para este año obtener un poco de apoyo a favor de sus intereses inhumanos, pues como se sabe, desde que se comenzó a votar la Resolución, el gobierno cubano ha obtenido un respaldo mayoritario para exigir el levantamiento del bloqueo genocida impuesto hace ya más de 65 años contra la revolución y el pueblo de Cuba.
En días pasados, el representante permanente de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, denunció la presión que el imperialismo estadounidense ha estado realizando sobre mandatarios de la región, a quienes con llamadas de altos funcionarios estadounidenses y amenazas de retiro del apoyo que les otorga el gobierno de Donald Trump a sus administraciones ultraderechistas se les indica que en la Asamblea General den la espalda a la justicia y a la verdad, aliñándose a la política imperialista que busca continuar asfixiando al pueblo cubano, negando los efectos que tiene el bloqueo comercial, económico y financiero sobre la población de la isla, su calidad de vida y los servicios básicos como educación, salud, transporte, alimentación y vivienda, siendo que precisamente la Resolución que se presentará, discutirá y votará muestra el grado del daño causado por el bloqueo a las familias y pobladores cubanos como resultado de esta estrategia de hostigamiento continuo que viola todo el derecho internacional, la soberanía cubana y los derechos humanos más elementales, ya que, como el Gobierno Revolucionario de Cuba ha señalado, el castigo no es al gobierno, sino al pueblo; un pueblo que se mantiene digno y firme resistiendo al imperialismo a pesar de la aguda condición de vida que hoy enfrenta a causa del bloqueo criminal que debe ser levantado ya.
De igual forma, se denunció por parte de funcionarios del gobierno cubano, que el pasado 19 de octubre se realizó una “reunión clandestina absolutamente ajena a la agenda de la ONU”, auspiciada por los Estados Unidos, cuya finalidad fue claramente reforzar la agenda de agresiones mediáticas y económicas contra Cuba, ya que en ese encuentro, como en otros, los participantes nada proponen para velar por el bienestar del pueblo cubano, pues eso significaría tener que autocuestionarse por la continuidad del bloqueo y de todas las formas de agresión a la Revolución Cubana, dándoles un fin inmediato. Pero, más bien, en esta reunión grupos mercenarios que han participado en acciones terroristas contra Cuba afilan sus estrategias para incrementar los ataques, subordinándose a la agenda ultraderechista y neofascista que en estos tiempos atenta contra los pueblos en el mundo.
Esta situación no es nueva, cada año se repite, pero en este 2026 alcanza mayores niveles debido a que desde enero Donald Trump firmó una serie de medidas que han provocado más daño a la vida en Cuba, entre otras la relativa al cerco petrolero, el cual ha causado afectaciones al suministro de energía eléctrica, transporte, servicios médicos, producción y conservación de alimentos, desarrollo industrial, implementación de los programas educativos y muchas más, daños que se registran en los continuos informes que el Gobierno Socialista de Cuba difunde de manera periódica, y que en buena parte están contenidos en la Resolución que hoy será votada en la ONU en las próximas horas. Además, como ejemplo, a la fecha se mantienen más 7 mil contenedores cargados con alimentos, medicinas, paneles solares y demás mercancías, detenidos en diversos puertos del mundo a raíz de las amenazas del imperialismo a las compañías navieras que, por temor a las represalias, no se atreven a llevar la ayuda a la isla.
Ernesto Soberón Guzmán fue claro al indicar que en la votación sobre la Resolución: “El Gobierno estadounidense sabe muy bien que la gran mayoría de los países una vez más apoyarán nuestra demanda, porque Cuba no es una amenaza; el bloqueo sí lo es”. Y es que otra vez el imperialismo intenta crear una imagen falsa sobre la isla caribeña sabiendo que en esta ocasión, la número 34, Cuba obtendrá una victoria moral mayoritaria, al ser apoyada la Resolución contra el bloqueo por las naciones y los pueblos que comprenden bien que Cuba NO ES UNA AMENAZA para ningún país, y en cambio sí es un ejemplo de dignidad. ¡Abajo el bloqueo!
Edición: Estefanía Cardeña