de

del

Foto: Marco Antonio Santos Ramírez

Hablar de muerte en un año de muerte es difícil. Es difícil por nuestra concepción lineal del tiempo y de la vida, todo tiene un principio y un fin y aunque nuestras creencias actuales, sean de tradición judío-cristianas u otras, nos den un camino esto no deja de ser finito. Sin embargo, en las tradiciones y creencias de las culturas originarias de nuestro país emergen ideas y concepciones en donde se observa que en el México Antiguo esto no era así.

Empecemos por el tiempo. Para el hombre del México Antiguo el tiempo tiene un origen divino, sacrificial y cíclico. Divino porque para su concepción fue necesaria la intervención de los dioses, sacrificial ya que fue imprescindible que los dioses se sacrificaran para dar inicio al movimiento de las fuerzas cósmicas y con ellas el inicio del transcurrir del tiempo y cíclico porque estas fuerzas cósmicas se repiten periódicamente como se puede observar en el entorno natural.  

Un componente fundamental de esta concepción es la dualidad de los dioses, las cosas y los seres.  Por lo cual, para las culturas antiguas de México, la vida y la muerte representan los opuestos que se complementan para dar existencia al ser humano.  Es decir, una de las necesidades primordiales del hombre es la de comer para poder vivir, para ello  el hombre le quita la vida a las plantas o animales, en esta acción incorpora la muerte a su cuerpo, se contamina, y así la vida, que depende de la muerte, deviene en muerte. Nosotros comemos de la tierra por ello la tierra nos come.

Durante la vida del hombre, este podía incidir en los ciclos cósmicos, al conocer que dioses y por consiguiente que fuerzas estaban actuando en un momento determinado se conseguía interferir y tratar de cambiar el efecto de esas fuerzas con rituales, ofrendas y sacrificios. A partir de esta idea la vida del hombre tiene un matiz de esperanza y consuelo, al incidir en el destino y por consecuencia de una actitud diferente ante la muerte. Se ha dicho que el mexicano se ríe de la muerte, pero más bien la respeta, y antiguamente se entendía que era un momento de dispersión de las entidades anímicas que constituían al ser para reintegrarse a los dioses.

Los muertos seguían tres caminos dependiendo la manera de que había ocurrido el deceso. Uno conocido en maya como el Xib´alb´a, el sitio de la muerte y de la reintegración, a este lugar iban los que habían muerto de enfermedades comunes; pero para llegar a este nivel del mundo subterráneo tenían que pasar por ocho niveles sorteando una serie de vicisitudes durante cuatro años, en uno de estos niveles existía un río que el muerto tenía que pasar con ayuda de un perro que había escogido en la tierra, al final del camino se encontraba con el dios de la muerte al que entregaba toda su humanidad para después reintegrarse al cosmos.  El segundo lugar era conocido en náhuatl como el  Tlalocan, región destinada para aquellos que habían muerto por algún medio relacionado con el agua: los ahogados, los muertos por rayos y centellas; este lugar estaba lleno de vegetación.  Y el último camino era un lugar conocido como la casa del Sol, destinado para aquellos guerreros que morían en el campo de batalla, los sacrificados en el juego de pelota y para las mujeres que morían en el parto; en este lugar se seguía luchando por el Sol durante cuatro años para después reintegrarse a la divinidad.

Tres caminos diferentes dependiendo de cómo había sido la muerte, un mismo fin, la reintegración de las fuerzas anímicas a la divinidad en una sucesión eterna, el ciclo de la vida y la muerte.

A la memoria de nuestros muertos por COVID…buen viaje, los alcanzaremos en el camino al Xib´alb´a…

[email protected]

Edición: Ana Ordaz


Lo más reciente

Sheinbaum inaugura Hospital Naval y atestigua donación al ISSSTE en Progreso

El municipio contará con dos nosocomios renovados para brindar atención a las y los yucatecos

Astrid Sánchez

Sheinbaum inaugura Hospital Naval y atestigua donación al ISSSTE en Progreso

Feria de la Chicharra 2026: El sabor y la tradición unen a las familias de Mérida en Xcalachén

Alcaldesa Cecilia Patrón encabezó el festejo que fortalece el tejido social

La Jornada Maya

Feria de la Chicharra 2026: El sabor y la tradición unen a las familias de Mérida en Xcalachén

Washington alista causa penal contra Raúl Castro por incidente aéreo en 1996

Reitera Rusia su apoyo a Cuba frente a situación ''verdaderamente difícil''

La Jornada

Washington alista causa penal contra Raúl Castro por incidente aéreo en 1996

Conceden la Indicación Geográfica a la miel melipona de Quintana Roo

El reconocimiento del IMPI protegerá el patrimonio biocultural y fortalecerá la economía de comunidades mayas productoras

La Jornada Maya

Conceden la Indicación Geográfica a la miel melipona de Quintana Roo