de

del

Texto: José Juan Cervera
Foto: Biblioteca Yucatanense
La Jornada Maya

3 de febrero, 2016

El carnaval, este periodo de diversión anual que llama al desenfreno y al entusiasmo de las multitudes, puede ser documentado históricamente, igual que todo acontecimiento social. Las publicaciones periódicas de distintas épocas representan un valioso instrumento para este propósito.

Varios han sido los medios de prensa que en Yucatán se dieron a la tarea de registrar los sucesos que atañen a este tiempo de distensión, previo al recogimiento de la cuaresma y de sus penitencias. Bandos, personajes y crónicas asoman en páginas salpicadas de humor, para dar paso a ejercicios retóricos y desahogos políticos cuando la ocasión lo hizo necesario.

No solamente en Mérida surgieron periódicos con tales características, sino también en otras ciudades y villas. En Motul, por ejemplo, se editó [i]El Lucifer [/i]en 1897, que tuvo como director a Pedro Sosa C., y cedió espacio a ovillejos y acrósticos burlescos. En febrero de 1929 circuló en esta misma población [i]El Intransigente[/i], que se ostentó como “órgano separatista” y en tono jocoso nombró a su cuerpo de redacción y a sus colaboradores, quienes cumplieron la honrosa misión de representar “a las Universidades de Cansahcab y Baca”, distinguidos abogados que lucieron sobrenombres como [i]El Mono[/i] Avilés y [i]El Trotamundos[/i] Pinto, “y otros más pintos y prietos”.

[i]Muecas[/i] fue el nombre de un periódico carnavalesco, festivo y de caricaturas que entre 1914 y 1917 transmitió regocijo a los lectores de Mérida. Indicaba tener como director a un ciudadano que firmaba como Constantino Alegre. Más allá de las bromas que lo acompañaron y de las sonrisas que inspiraba, este medio impreso insertó anuncios que invitaban a adquirir terrenos de las por entonces nuevas colonias urbanas San Cosme, Vicente Solís y Dolores Otero, con pagos de dos pesos mensuales.

A mediados de los años treinta aparecieron dos revistas anuales dedicadas a las fiestas carnestolendas, las cuales tuvieron como directores, significativamente, a dos destacados letristas de la canción popular de Yucatán, ambos profesores: Víctor M. Martínez (1896-1970) y Manuel Díaz Massa (1909-1977). El primero de ellos editó [i]Confetti[/i], que perduró hasta la década de los sesenta del siglo pasado.

La revista de Víctor M. Martínez dio a conocer poemas suyos y de otros escritores, además de obtener el patrocinio de varias casas comerciales y de otros establecimientos, como la Cervecería Yucateca, el refresco Sidral Osorno, el polvo facial Tres Flores y el salón de belleza de Chole Rosado. También ofrecían sus productos las lencerías El Rosal y la Ninfa, así como el almacén El Salón de la Moda. En 1969, Martínez dio a la imprenta un opúsculo titulado [i]Carnaval de Mérida a través del tiempo[/i].

La revista que dirigió Manuel Díaz Massa se denominó [i]Gaceta Carnavalesca[/i]. Dio cuenta de los bailes realizados en el Country Club, en el Casino Libanés, en el Club Yucatán y en el local de la decana sociedad coreográfica La Unión y publicó crónicas de teatro y entrevistas. Su número de febrero de 1936 incluyó el texto [i]Brindis de carnaval[/i], de Luis de Valle, que decía así en uno de sus párrafos: “Brindemos por el carnaval, que ha hecho crujir el gozne dorado de las puertas de su imperial palacio de cristal y de alegría, abriéndolas de par en par y dando albergue a nuestro corazones regocijados”. Díaz Massa había dirigido también, en 1928, la revista [i]Normalia[/i], del Círculo de Estudiantes Normalistas de Yucatán.

En 1950 la Editorial Yikal Maya Than tuvo a su cargo la redacción y administración de la revista [i]Ecos del Carnaval[/i], dirigida por el profesor Óscar Lugo Ruiz. Entre 1955 y 1958 circuló en Mérida el periódico carnavalesco [i]La Matraca[/i], que señalaba como su director a Constantino Moro, y cuyos colaboradores firmaban con seudónimos como Fabio, P. Pino, Prometeo y Pipiolín.

Tales materiales impresos refieren en su conjunto la variabilidad de las costumbres, las modas y las preferencias sociales, así como la mutación de conceptos relacionados con la ética, el arte y el pudor. Y adiós a la carne, que luego el mundo la ocultará sólo por unos días.

[b][email protected][/b]


Lo más reciente

Renata Zarazúa, tenista mexicana, avanza al cuadro final del Torneo de Hobart

La atleta superó 6-4 y 6-3 a Simona Waltert en la ronda final de la clasificación

La Jornada

Renata Zarazúa, tenista mexicana, avanza al cuadro final del Torneo de Hobart

Chivas debuta en el Clausura 2026 con triunfo ante Pachuca; Cruz Azul cae ante León

Necaxa golea al Santos Laguna 3-1 en la jornada dominical

Ap

Chivas debuta en el Clausura 2026 con triunfo ante Pachuca; Cruz Azul cae ante León

Dejan en libertad a secretaria particular de Carlos Manzo tras declarar en la Fiscalía de Michoacán

También prestó testimonio el director de relaciones públicas del fallecido alcalde de Uruapan

La Jornada

Dejan en libertad a secretaria particular de Carlos Manzo tras declarar en la Fiscalía de Michoacán

Cuatro tanqueros que habían zarpado de Venezuela en modo ''oculto'' han regresado a sus aguas

El bloqueo estadunidense redujo las exportaciones de crudo del país a mínimos históricos

Reuters

Cuatro tanqueros que habían zarpado de Venezuela en modo ''oculto'' han regresado a sus aguas