Fonatur anuncia inversión de 14 mdp para Malecón Tajamar

El presupuesto servirá para cable eléctrico, luminarias, trasformadores, entre otras mejoras
Foto: José L. López Soto

Patricia Vázquez

A más de un año de que la circulación vehicular del Malecón Tajamar en Quintana Roo, fue reabierta al público en general tras concluir un conflicto legal entre particulares, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) anunció una inversión de 14 millones de pesos para reintegrar los servicios públicos en la zona.

Durante un recorrido de supervisión de obras de infraestructura eléctrica en el que participaron Mariano Gracia, enlace jurídico de Fonatur, junto con autoridades municipales, se informó que el gobierno federal autorizó dicha inversión.

La partida presupuestal servirá para instalar 24 kilómetros de cable eléctrico, 324 luminarias nuevas, transformadores, suministro y accesorios de media tensión, rehabilitación de muretes, entre otros.

Las obras en la zona de Malecón Tajamar iniciarán de manera inmediata y estiman que a finales del próximo mes de noviembre concluyan.

El funcionario federal recordó que desde el inicio de la intervención judicial, el Malecón Tajamar permaneció cerrado, lo cual derivó en la vandalización del lugar, robos y daños a la infraestructura que ascendieron a más de 20 millones de pesos, lo que impidió su reapertura total.

No obstante, desde que las vialidades de Malecón Tajamar fueron reabiertos totalmente, en febrero del 2020, en colaboración con autoridades municipales y de la sociedad civil, se llevan a cabo acciones para rehabilitar los servicios y la infraestructura pública.

Cabe recordar que en 2015, con las primeras acciones de devastación de la zona verde para iniciar la construcción de un ambicioso proyecto inmobiliario, inició un conflicto legal entre empresarios y sociedad civil por la conservación de esa área, en las condiciones que mantenía en ese momento.

Tras varios años, los juzgados federales concedieron la razón a los ambientalistas y sociedad civil, no obstante, una de las activistas, Katerin Ender, se autoproclamó defensora de la zona, por lo que impidió el ingreso de vehículos particulares, hasta que en febrero del año pasado, tras un fallo judicial, se retiró y permitió el acceso total a los vehículos y público en general.

 

Edición: Estefanía Cardeña