Foto: Ken-Ichi Ueda

“Es muy importante que la gente los conozca porque pueden habitar en nuestras casas y esto es porque ellos suelen vivir en las cuevas y nuestras casas parecen cuevas para ellos. Son oscuras, tienen temperatura y humedad constante y alguna de su comida favorita: grillos y cucarachas, así que son nuestros aliados”, señala Roberto Rojo, director del planetario Sayab en Playa del Carmen sobre los amblipígidos.

Los amblipígidos (amblypygi) son un orden de arácnidos de los 12 existentes, que engloba a animales parecidos, como los alacranes, las arañas o los ácaros. Su nombre proviene del latín y significa trasero chato, esto porque no tienen la cola como los alacranes u otros de sus parientes cercanos.

Un arácnido de este tipo tuvo un protagonismo especial en una escena de la versión fílmica de Harry Potter y el Cáliz de Fuego, donde provocó el temor de los jóvenes de la clase de Defensa contra las Artes Oscuras. Viven en las zonas tropicales del mundo, además de América pueden encontrarse en Asia y África. En México están en las zonas de trópico húmedo, como la península de Yucatán.

“Aquí en el Caribe es muy común que las personas los encuentren en los baños y dentro o alrededor de las casas; generalmente la gente como no los conoce se asusta, piensa que son peligrosos y los matan desafortunadamente”, destaca el biólogo.

 

Foto: Ken-Ichi Ueda

 

A lo largo de todo el país les llaman de diferente manera: cancle, canclo, tendarapo, araña corazón, limpia casas, etcétera. Existe un amblipígido endémico de la península, bautizado como Paraphrynus chacmool. En Quintana Roo hay registro de seis especies.

Son los parientes más cercanos de las arañas y son muy antiguos, se conocen por lo menos desde hace 315 millones de años; datan del periodo carbonífero, cuando aún no existían los árboles o las flores. “Han pasado varias extinciones masivas y siguen con nosotros”, revela el director del planetario.

Al ser tan antiguo es un grupo poco diverso: se conocen alrededor de 155 especies, lo que es nada comparado con la variedad de arañas de las cuales se tiene conocimiento hasta ahora: 49 mil 699 especies; esto nos habla de animales que han cambiado muy poco, tanto su cuerpo como su forma de vida, por lo que son considerados fósiles vivientes.

Su principal diferencia con las arañas es que ellos no pueden hacer telarañas ni tienen glándulas de veneno, por lo que son completamente inofensivos para los seres humanos. Se le conoce también como araña látigo porque tienen un par de antenas muy largas, eso es importante y distintivo porque los arácnidos no tienen antenas, a diferencia de los insectos.

 

Foto: Michael Bakker Paiva

 

“Algunos grupos de arácnidos como los amblipígidos evolucionaron su primer par de patas y éstas dejaron de servir para caminar y se volvieron patas anteniformes, esas son las largas antenas que tienen al frente y que pueden llegar a contar hasta 100 segmentos diferentes. Son muy sensibles y están llenas de pelitos que pueden sentir la temperatura, movimiento y sabor, agregado a que pueden vivir en la completa oscuridad de las cuevas, buscar a su pareja, presas para comer y en general sobrevivir sin necesidad de la luz del sol porque pueden vivir y sentir el mundo a través de sus patas anteniformes”, explica Roberto Rojo.

Pese a esa característica, los amblipígidos no son ciegos, tienen ocho ojos, dos al centro y los demás repartidos en su rostro. Principalmente se les encuentra en cuevas. Para cazar a sus presas, primero las palpan con sus patas anteniformes, abren sus pedipalpos (tenazas) se abalanza hacia ellas y las aprietan hacia sus colmillos.

Las hembras ponen a sus huevecillos en una bolsa transparente que llevan debajo de su cuerpo, como los canguros. Ella camina, vive y caza con sus huevos pegados a la parte de abajo de su abdomen, que toma forma cóncava para protegerlos. Cuando nacen se suben al dorso de su madre, quien los protege hasta que pueden valerse por sí mismos, esto es una vez que han cambiado de piel al menos dos veces.

En México tenemos el Acanthophrynus coronatus, que es uno de los amblipígidos más grandes del mundo, que vive en las costas de Jalisco; sin embargo, los de la península de Yucatán también son grandes. En general pueden llegar a medir hasta 18 centímetros.

“Cuando la gente los conozca y entienda que son nuestros aliados porque se comen a las cucarachas, que no nos gustan, vamos a aprender a coexistir con ellos y ya no verlos como algo dañino, que no lo son”, dijo el director del planetario Sayab.

 

Amblypygi / AMBLIPÍGIDOS 

Número de especies: 155 en todo el mundo. 

Tamaño máximo: 18 centímetros 

Alimentación: Cucarachas, grillos y pequeños insectos 

Antigüedad: 315 millones de años 

Características: No pueden hacer telarañas ni tienen glándulas de veneno, tienen un par de antenas muy largas y ocho ojos. 

Hábitat: Cuevas. También puede encontrárseles alrededor o dentro de las casas.

 

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