Quintana Roo > Sociedad
Miguel Améndola
06/08/2025 | Tulum, Quintana Roo
Más del 50 por ciento de los permisos otorgados a vendedores ambulantes y semifijos en el municipio de Tulum serán cancelados como parte de una depuración urgente ante el descontrol y abandono de estos espacios comerciales, dio a conocer Julio Alberto Castillo Gallardo, director de Comercio municipal.
"Hay personas que tienen permisos desde hace años, pero ya ni los pagan ni trabajan en los lugares asignados. Eso ha provocado que el padrón esté completamente inflado", explicó.
El funcionario municipal reconoció que el padrón actual se encuentra inflado y fuera de control, ya que de acuerdo con datos oficiales, en los últimos seis años se han otorgado más de mil 100 permisos por parte de la Dirección de Comercio, pero menos de la mitad están en uso real.
Detalló que apenas 300 corresponden a permisos empadronados vigentes y cerca de 200 más son temporales en la cabecera municipal. Expuso que estas cifras muestran un desfase notorio entre los documentos emitidos y la actividad comercial que efectivamente se realiza.
Castillo Gallardo también señaló que muchos comerciantes han dejado sus puestos debido a la baja en las ventas, e incluso algunos han solicitado prórrogas para no perder sus permisos, aunque no estén generando ingresos ni ocupando sus espacios.
“Nos hacen saber que ya no les es redituable y por eso no se instalan”, dijo. Precisó que la falta de un sistema de seguimiento, el exceso de permisos en años anteriores y la poca claridad sobre quién paga y quién no ha derivado en una administración comercial desordenada.
Manifestó que con una depuración que afectará a más de la mitad del padrón, el municipio busca recuperar el control, aunque eso implique dejar fuera a muchos vendedores que ya no están activos o que simplemente no piensan regresar.
También dijo que este proceso lo están haciendo en medio de un entorno económico difícil, donde el comercio informal lucha por mantenerse a flote, y el Ayuntamiento intenta reparar un registro que en administraciones pasadas operó sin reglas claras ni supervisión efectiva.
Edición: Ana Ordaz