Asociaciones hacen esfuerzos titánicos para paliar embates del COVID-19

Pandemia las ha rebasado; empiezan a resentir desgaste humano y económico
Foto: Fundación Cancún Center

"Cancún nunca había tenido hambre, nunca habíamos tenido a nuestros sectores parados todos al 100 por ciento”, señaló Mariana Perrilliat, de Fundación Cancún Center, al dar a conocer que además del apoyo a las comunidades que usualmente llevan a cabo, ayudaron a comedores comunitarios en la ciudad que alimentan a cientos de personas que quedaron sin empleo. 

Como la suya, muchas fundaciones y particulares que brindan su tiempo y esfuerzo para paliar los embates de la pandemia se han visto superados e incluso empiezan a resentir el desgaste humano y económico.

En una videoconferencia –en la que junto a Mariana Claveran presentó un informe de las acciones realizadas durante esta contingencia sanitaria– Perrilliat aseguró que la mejor manera de hacer frente a los retos son las alianzas y conjunción de esfuerzos. “La rentabilidad social está muy por encima de la rentabilidad económica, la economía puede estar parada, pero la economía social está mejor que nunca”.

Consideró que ésta es una oportunidad para voltear a nuestras raíces, “comprar local, la distribución micro en las comunidades y alianzas estratégicas para la supervivencia. En la fundación estamos en temporada alta, hay muchas necesidades y hemos podido hacer más de lo que pensamos".

Destacó que ésta es una fundación de segundo piso, es decir, no tienen un mercado objetivo específico, “adoptamos muchas causas a través de la economía social y solidaria, en los municipios Benito Juárez, Solidaridad y Othón P. Blanco”. En alianza con otras asociaciones atendieron temas de salud (suministro de insumos médicos) y comunidades (insumos para afectados por inundaciones).

Mucha demanda y pocos recursos

En Cozumel, a Reyes Mateo Ramírez, cuya asociación civil Todos Somos Cozumel está enfocada a la salud, las peticiones lo han rebasado durante esta contingencia, y no sólo dirigidas a su objetivo principal: “Nos piden despensas, medicamentos, apoyo jurídico e incluso reconstruimos una vivienda que se quemó”.

“El tema de salud ha incrementado mucho por el COVID-19, piden apoyo para estudios de laboratorio, servicio de sicología, también hay personas de la tercera edad que el problema con ellos ha sido que las instituciones de salud no les dan seguimiento y padecen en su gran mayoría de enfermedades como diabetes o hipertensión y necesitan tratamiento”, señaló.

Narró que aunque su sede es en Cozumel, lo contactan de diferentes puntos del estado “y no podemos decir que no”, aunque la demanda de servicios a raíz de la contingencia prácticamente se ha duplicado; aproximadamente atiende a 130 personas al mes. 

Para hacer frente a tantos requerimientos ha tenido que gestionar más que nunca “con alianzas, buscando patrocinios, voluntariado, hay que arreglárselas”.

“Hay empresarios que se han comprometido a ayudar, pero tampoco podemos cargarles la mano, hay que buscar alternativas; recientemente se incendió una casa y la misma ciudadanía ha aportado para reconstruirla. En Cozumel somos muy unidos, a pesar de que hay divisiones en políticas, en temas humanitarios la gente de la isla es muy participativa”, destacó.

Dijo que es muy importante que los donadores vean que lo que aportan realmente va a quien lo necesita, por eso documentan todas sus entregas, “para darles confianza a ellos y que vean que los apoyos llegan a donde deben de llegar”.

Edición: Gina Fierro