La cooperativa Túumben K’óoben en Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo, está innovando la forma de llevar energía limpia a sus comunidades, busca promover la sustentabilidad y la energía solar.
Tuvimos la oportunidad de platicar en entrevista con Gabriel Arcángel Sulub Vázquez, originario de Dzulá y parte de la organización desde hace más de 10 años. La cooperativa tiene distintos proyectos enfocados a energías limpias, algunos de ellos han sido financiados por el Programa de Pequeñas donaciones (PDD) del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
“Con PPD tenemos el tema de energía solar. En el 2019 recibimos un financiamiento por parte del PPD también en el tema de energía. Desde entonces creamos un proyecto relacionado con promotoras solares".
Después del arranque del proyecto se atravesó la pandemia de Covid-19, la cual frenó el trabajo que realizaban; sin embargo, la cooperativa volvió a apostar por la energía solar con un nuevo proyecto: Mujeres Mayas Promotoras de Energía Solar para el 2023.
“Empezamos a crear toda esa parte del proceso, el proceso formativo. Liderada por mujeres, en donde compañeras de la cooperativa aprendieron estos procesos y estos conocimientos se fueron como que transmitiendo a otras mujeres de las comunidades para que aprendieran”.
El aprendizaje es caracterizado por Sulub Vázquez como práctico y pedagógico “no se requiere tanto, sino más bien el acompañamiento. Y entonces ese fue ese proyecto que nos financiaron por el PPD y hasta ahora seguimos, seguimos a pesar de que ya como que concluimos esa parte, nosotros buscamos la forma de seguir con ese proceso de las estufas solares”.
Al concluir el proyecto, el andar de Tuumben Kooben los llevó a seguir trabajando en torno al tema solar. “En el 2024, apostamos con la organización Honnold Foundation. Y entonces nos aprobaron ese financiamiento y es lo que estamos continuando hasta ahora”.
Los años trajeron resultados y eso motiva a Sulub Vázquez y a la cooperativa. “Es bonito ver que cuando lleguemos, la mujer está usando su luz, nos dice, 'bueno, ahora mi vida ha cambiado, porque antes yo me acostaba a dormir a las ocho de la noche, entonces tenía que hacer el uso de velas, veladoras y todo'”.
Edición: Estefanía Cardeña