Quintana Roo > Ecología
Rosario Ruiz Canduriz
22/01/2026 | Playa del Carmen, Quintana Roo
En la selva de Quintana Roo no solo habita el emblemático jaguar, toda vez que el puma, otro de los grandes protagonistas del ecosistema, también está presente y cumple un papel fundamental para el equilibrio ambiental e incluso, contrario a lo que se cree, vive en los litorales, aseguró Raúl Padilla, presidente de la asociación civil Jaguar Wildlife Center.
Durante una charla sobre biodiversidad, el entrevistado explicó que, aunque el puma suele ser más numeroso y por ello se deja ver con mayor frecuencia que el jaguar, su presencia en la región no es nueva. “Siempre ha habido puma en la selva de Quintana Roo. Es uno de los dos grandes felinos que tenemos aquí, junto con el jaguar”, señaló.
Ambas especies son consideradas depredadores tope, es decir, carnívoros clave en la cadena alimenticia. Gracias a su dieta, que incluye herbívoros, ayudan a controlar las poblaciones de otras especies. “Sin estos carnívoros, los herbívoros cambiarían por completo la estructura de la selva tropical y provocarían su deterioro”, explicó Padilla.
El puma es el mamífero terrestre con la mayor distribución continental en América. “Está presente desde Canadá hasta la Patagonia”, detalló Padilla, desmintiendo la creencia de que solo habita en bosques de coníferas o zonas montañosas, pues es una especie sumamente exitosa que ha conquistado prácticamente todos los ecosistemas del continente, incluidos los trópicos.
Por su parte, el jaguar sigue siendo el felino más representativo de la región. Es el tercer felino más grande del planeta, solo después del tigre y el león, y pertenece al género Panthera, al que se conoce como el grupo de los grandes felinos. A diferencia del puma, el jaguar puede rugir.
Para quienes no están familiarizados con estas especies, Padilla explicó que existen diferencias claras: el jaguar es de mayor tamaño, tiene un pelaje amarillo con manchas conocidas como rosetas y emite un rugido potente.
El puma, en cambio, presenta un color uniforme, de ahí su nombre científico, Puma Concolor, y no tiene la capacidad de rugir. “Es importante identificarlos correctamente. Muchas veces se habla del jaguar y se usan imágenes de leopardos, lo cual es un error común”, puntualizó.
El conocimiento sobre la presencia de pumas y jaguares en Quintana Roo proviene del uso de cámaras de fototrampeo, una metodología que permite registrar qué especies habitan en determinadas zonas sin perturbarlas. Padilla aclaró que no realizan censos poblacionales, sino registros de presencia o ausencia. Estas especies no solo se encuentran en la selva, sino también en áreas periurbanas y a lo largo del litoral.
“En toda la costa de Quintana Roo tenemos registro de jaguares. Incluso en playas como Xcacel-Xcacelito se pueden encontrar huellas en la arena si se camina temprano por la mañana”, comentó. Finalmente, Raúl Padilla hizo un llamado a la población para conocer y proteger a estos felinos.
“No debemos tenerles miedo. Los humanos no somos parte de su dieta y mientras no los amenacemos, ellos estarán bien en su ecosistema”, afirmó. Conservar al puma y al jaguar no solo significa proteger a dos especies emblemáticas, sino garantizar la salud y el equilibrio de la selva de Quintana Roo, un ecosistema que depende de estos grandes felinos para mantenerse en buen estado.
Edición: Estefanía Cardeña