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Ana Ramírez
05/03/2026 | Cancún, Quintana Roo
El corredor costero marino Chacmuchuc–Manatí se prepara para iniciar una nueva etapa de fortalecimiento institucional y conservación ambiental, tras resultar seleccionado en una convocatoria internacional respaldada por la cooperación alemana a través del Banco KfW y el Fondo Mesoamericano.
"Recordarán ustedes que a finales de año nos llegó la noticia de parte de la cooperación alemana... participamos en una convocatoria muy reñida y logramos salir electos en esta convocatoria de proyecto y logramos posicionar el nombre como un corredor costero marino que conecta los ecosistemas", compartió el biólogo Gonzalo Aldana, titular del Departamento de Áreas Naturales Protegidas de la zona norte del Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas de Quintana Roo (Ibanqroo), organismo adscrito a la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (Sema).
El proyecto fue uno de los seleccionados por ser un modelo de conexión entre ecosistemas y comunidades, destacando su valor como generador de vida, economía y salud ambiental.
Actualmente, el proyecto se encuentra en fase administrativa y se prevé que en las próximas semanas se formalice el arranque operativo de las acciones.
Especificó que en la zona norte el instituto tiene bajo su responsabilidad cinco áreas naturales protegidas: Manatí, Chacmuchuc, Parque Kabah, Laguna Colombia y Selvas y Humedales de Cozumel. Todas forman parte de una estrategia integral de conservación que busca equilibrar el desarrollo urbano con la protección de los ecosistemas.
En el caso específico del corredor Chacmuchuc–Manatí, reconoció que existen diversas presiones ambientales; sin embargo, subrayó que también hay un trabajo coordinado entre instituciones académicas, dependencias estatales y organizaciones aliadas.
Entre las acciones prioritarias para este año destaca la formulación de una estrategia de comunicación que permita incrementar el conocimiento público sobre el corredor costero y generar mayor involucramiento social en su conservación. Esta estrategia incluirá la difusión de información científica y ambiental, así como la promoción de actividades educativas en la zona.
Dentro de las líneas de trabajo contempladas se encuentran estudios de carbono azul, orientados a medir la capacidad de los ecosistemas marino-costeros para capturar y almacenar carbono, así como evaluaciones de valoración ecosistémica para dimensionar los servicios ambientales que presta el corredor.
Asimismo, participan dependencias como la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente, centros de investigación y organismos aliados que han iniciado actividades técnicas y científicas en el área.
"El corredor costero Chacmuchuc–Manatí se plantea no sólo como un espacio de conservación ambiental, sino como un territorio donde la protección de los ecosistemas esté vinculada con el bienestar de las comunidades y el desarrollo sostenible", aseveró.
El objetivo, añadió el biólogo, es fortalecer la conexión entre naturaleza y sociedad, promoviendo acciones que aseguren la salud de los ecosistemas y, al mismo tiempo, generen oportunidades económicas responsables.
Con el próximo inicio formal de operaciones del proyecto financiado por la cooperación internacional, se espera que 2026 marque un avance significativo en la consolidación de este corredor como un referente regional en el manejo integral de áreas naturales protegidas en Quintana Roo.
Edición: Estefanía Cardeña