Quintana Roo > Sociedad
Miguel Améndola
14/05/2026 | Tulum, Quintana Roo
Tras el ataque de un cocodrilo a un extranjero de origen francés en el cenote Manatí de Tulum, autoridades municipales informaron que ya trabajan de manera coordinada con instancias ambientalistas y federales para implementar medidas preventivas y de protección en la zona.
Rocío Peralta Galicia, colaboradora de la Dirección de Sustentabilidad Ambiental de Tulum, señaló que actualmente se encuentran en el proceso de emitir recomendaciones conjuntas entre las direcciones de Protección Civil y Sustentabilidad Ambiental, con el objetivo de atender la situación y preservar el ecosistema.
“Estamos en el proceso para emitir las recomendaciones entre las Direcciones de Protección Civil y Sustentabilidad Ambiental; emitiremos las recomendaciones desde cada área y se realizarán las vinculaciones correspondientes con las autoridades federales, en especial con la Profepa, ya que es una especie en estatus de protección listada en la norma NOM-059-SEMARNAT-2010”, declaró.
Entre las acciones contempladas destacan la colocación de letreros restrictivos e informativos, así como la prohibición de actividades que no correspondan al entorno natural, como el buceo con cocodrilos. También se busca reforzar la protección de la flora y fauna del lugar.
La funcionaria explicó que las medidas estarán enfocadas en la prevención y conservación del espacio natural, además de informar a visitantes y prestadores de servicios sobre las actividades permitidas en estos ambientes.
Asimismo, indicó que en caso de realizar actividades dentro de estas áreas naturales, deberán cumplirse los trámites y procesos legales correspondientes conforme a la normativa ambiental vigente.
En días pasados un turista francés fue atacado por el cocodrilo conocido como Panchito, mientras realizaba actividades de buceo en Casa Cenote, ubicado en la zona de Tankah III, uno de los destinos naturales más visitados de la Riviera Maya. El hecho involucró al conocido cocodrilo, reptil que durante años se convirtió en una figura popular entre turistas y visitantes por su constante presencia en las aguas del cenote.
Con base a los reportes preliminares y testimonios recabados en el lugar, el animal habría reaccionado de manera agresiva luego de ser presuntamente molestado por algunas personas que se encontraban en el sitio. Versiones de testigos indican que integrantes de un grupo de buzos comenzaron a arrojar piedras al reptil mientras este nadaba tranquilamente cerca de la zona turística, situación que aparentemente alteró su comportamiento.
El turista herido fue reportado fuera de peligro y en condición estable. Ambientalistas y expertos han advertido repetidamente que alterar o acosar a estos animales puede desencadenar ataques y poner en riesgo tanto a visitantes como a las propias especies que habitan en ecosistemas protegidos de la región.
Edición: Mirna Abreu