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Miguel Améndola
24/06/2026 | Tulum, Quintana Roo
La propuesta de reintegrar la ruta del tradicional trenecito que durante décadas operó en el acceso a la zona arqueológica de Tulum ha cobrado fuerza entre artesanos, empresarios y representantes de organizaciones civiles, quienes consideran que su regreso podría contribuir a reactivar la economía local y mejorar la movilidad de los visitantes hacia el principal atractivo turístico del municipio.
La iniciativa plantea restablecer el recorrido que conectaba las áreas comerciales ubicadas en las inmediaciones del sitio arqueológico con la entrada al recinto maya, un servicio que dejó de operar en 2023 tras la puesta en marcha del proyecto del Parque del Jaguar.
Para la empresaria Valeria Blanco, la desaparición del trenecito representó una afectación significativa tanto para el sector turístico como para diversos grupos de visitantes. Señaló que el servicio era un elemento emblemático de Tulum y facilitaba el traslado de adultos mayores, personas con discapacidad y turistas con movilidad reducida.
“La verdad es que la pérdida del trenecito fue un golpe grande porque era algo muy emblemático de Tulum, que llevaba un recorrido desde los voladores de Papantla (quienes se retiraron desde mediados de marzo de este año) hasta la entrada de la zona arqueológica, que además le contribuía mucho a los adultos mayores, a las personas con capacidades especiales, a la gente con discapacidad, para poder llegar hasta la zona arqueológica”, expresó.
Blanco recordó que durante las primeras etapas del desarrollo del Parque del Jaguar se planteó una propuesta para integrar el transporte mediante carritos de golf que circularían a través de la plaza comercial y contarían con una taquilla para trasladar a los visitantes hasta la zona arqueológica. Sin embargo, aseguró que dicho planteamiento no prosperó.
De acuerdo con su versión, la falta de integración entre el nuevo proyecto federal y las áreas comerciales terminó por impedir la conexión que algunos sectores habían considerado viable. La empresaria sostuvo que la propuesta, impulsada recientemente por artesanos, integrantes del colectivo de Playas Libres y representantes empresariales, podría generar beneficios económicos para la comunidad al vincular nuevamente los flujos turísticos con los comercios locales.
“Sería lo mejor que nos pudiera pasar como comunidad, porque regresaríamos a una derrama económica importante al momento de poder integrar ambos proyectos”, expresó. Asimismo, consideró que el Parque del Jaguar y las plazas comerciales no son proyectos incompatibles y podrían coexistir mediante una mayor conectividad física entre ambos espacios.
Por su parte, el cronista vitalicio de la ciudad, Hugo Villagómez, recordó que el trenecito comenzó a operar en la década de los noventa bajo la administración de una empresa privada. Inicialmente ofrecía servicio gratuito, aunque posteriormente comenzó a cobrar una tarifa a los usuarios. Entre 1999 y 2000 la operación pasó a manos del Sistema DIF, que mantuvo el servicio durante más de dos décadas.
Comentó que el trayecto, de apenas unos minutos, permitía a los visitantes desplazarse cómodamente mientras observaban parte de la fauna característica de la selva costera, como iguanas, coatíes y lagartos. Con su desaparición en 2023, diversos sectores locales sostienen que se perdió no sólo un medio de transporte funcional, sino también un elemento representativo de la experiencia turística en Tulum.
Sostuvo que la propuesta de reincorporarlo vuelve a colocarse sobre la mesa como una alternativa para fortalecer la integración entre el turismo, la actividad comercial y el patrimonio arqueológico del destino.
Edición: Estefanía Cardeña