Integrar productos sostenibles de la selva maya, reto de los hoteleros

Esta jungla es el segundo macizo forestal más importante después de la Amazonia
Foto: Enrique Osorno

Integrar productos de la selva maya producidos de forma sostenible con enfoques bajos en carbono en las cadenas hoteleras del Caribe Mexicano ha sido un objetivo de diversos gobiernos que no ha terminado de concretarse; la importancia de vincular el turismo de la zona norte, primordialmente con el sector agrícola y campesino del centro y sur del estado, tiene que ver además con la protección de los ecosistemas, señaló el secretario del Medio Ambiente en Quintana Roo, Efraín Villanueva Arcos, durante el webinar Consumo local y sustentable en el sector turismo para conservar la selva maya, organizado por The Nature Conservancy (TNC).

El funcionario destacó la dotación de recursos naturales de Quintana Roo que por un lado tiene costa y un ecosistema marítimo importante, y que ha sido fundamental para la actividad económica bajo un modelo de turismo y por el otro lado, los recursos forestales, la selva maya como el segundo macizo forestal más importante después de la Amazonia.  

Liliana Dávila Stern, directora de territorios sostenibles de The Nature Conservancy, indicó que a partir del Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre Clima y Bosques se impulsa en Quintana Roo el consumo sustentable local en el turismo con la principal misión de conservar las tierras y las aguas de las que depende la vida.

“La selva maya alberga gran biodiversidad y provee importantes servicios ecosistémicos como el alimento, captura de CO2, pero enfrenta presiones de deforestación y degradación (…) las comunidades son agentes importantes para su conservación”, dijo.  

Para esto, las comunidades requieren percibir beneficios del aprovechamiento sustentable y una producción agropecuaria sostenible, es decir, que todos los procesos los realicen de forma sostenible que no contribuya a procesos de degradación.  

Pero para ello, destacó, el acceso a mercados es necesario. “Ya hay un mercado pero todavía no hay un mercado potencial (…) al comprar a estos productores, se tiene una gran posibilidad de contribuir en la conservación y a la vez adquirir productos naturales y de calidad que son valorados por los clientes”, acotó.

Edición: Elsa Torres