Caen 70 por ciento ganancias de restaurantes por venta de comida en redes sociales

Desde el inicio de la pandemia este tipo de negocios se duplicó
Foto: Afp

Con la llegada del COVID-19 y la pérdida de más de 100 mil empleos en Quintana Roo, las ventas por internet, principalmente a través de redes sociales, incrementaron de manera considerable. La oferta principal es la comida, lo que es considerado una competencia desleal por los restaurantes establecidos, quienes señalaron que sus ventas cayeron en 70 por ciento.

Marcy Bezaleel Pacheco, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, explicó que esta modalidad de venta perjudica a todo el sector que tiene que seguir pagando renta, certificados y permisos.

Destacó que desde el inicio de la pandemia, la aparición de grupos de Facebook o Whatsapp dedicados a la oferta de productos y comida se duplicó; son vendedores que no pagan permisos, ni impuestos, como se haría en el comercio formal, mencionó.

Para el presidente de Canirac, "estas personas no tienen responsabilidad moral, ya que trabajan en sus casas y no se sabe nada de ellos” y recordó que al ser autoempleos evaden impuestos como el de nómina, licencias o permisos municipales y estatales.

Igualmente en redes sociales han incrementado las quejas en contra de quienes ofrecen algún platillo, promoción o producto y que a la hora de recibirlo no es lo que esperaban, pero al no existir una empresa o domicilio fiscal, muchas veces se complica realizar una denuncia formal y todo queda en una inconformidad vertida en Facebook.

Sin embargo, algunas instancias como la Comisión Federal Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) sí podrían acudir a los domicilios donde realizan estos platillos, pero solamente si existe una denuncia ciudadana al respecto.

Javier Francisco Toledo Alvarado, titular de la Cofepris en la zona norte del estado, mencionó que si bien no existe una regulación directa, al menos en el caso de los restaurantes hay cierta seguridad en los productos porque de manera previa los alimentos fueron adquiridos en comercios establecidos.

Edición: Elsa Torres