Hace un año se suspendieron las clases presenciales en QRoo

En este periodo se han visto las carencias y dificultades del sistema educativo
Foto: Juan Manuel Valdivia

El 14 de marzo de 2020 las autoridades educativas anunciaron el “adelanto” del periodo vacacional de Semana Santa en virtud de la pandemia y desde hace un año, estudiantes de todos los niveles no han vuelto de manera presencial. La educación a distancia ha cubierto parcialmente la demanda y requerimientos de educación del estado, aún con las carencias tecnológicas que ha tenido que enfrentar el sistema educativo y que representan retos para las instituciones.

Hace un año la Secretaría de Educación de Quintana Roo (SEQ) anunció mediante un comunicado que tras la XVII Reunión Nacional Plenaria de autoridades educativas, el entonces titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma Barragán, informó que como estrategia preventiva y de contención ante la epidemia por coronavirus se adelantaba el receso escolar. 

Motivo por el cual todos los niveles educativos iniciaron el receso una semana después, a partir del 23 de marzo, por lo que el último día de clases presenciales fue el 20 de marzo, señalando como fecha de reanudación el 20 de abril; no obstante, ha transcurrido un año desde entonces y la ausencia de las aulas se ha extendido debido a la pandemia por Covid-19.

Para cumplir con los objetivos del ciclo escolar 2019-2020, la SEP anunció el Programa Aprende en Casa etapa uno, que también se ha extendido en dos etapas más al continuar al inicio del ciclo escolar 2020-2021, y después del periodo de diciembre. Aprende en Casa se ha dirigido a niñas, niños y adolescentes de educación básica.

En diversos momentos las autoridades estatales han advertido de la posibilidad del inicio de clases, pero recientemente se ha reiterado que este sólo será posible cuando el semáforo epidemiológico esté en color verde y existan las condiciones para el regreso seguro a las aulas.

La titular de los servicios educativos del estado, Ana Isabel Vásquez Jiménez, indicó recientemente que uno de los retos es cómo no perder estudiantes, porque al paso de los meses, aún quienes tuvieron todas las posibilidades de contar con una educación a distancia, con plataformas digitales o una televisión, “llegó el momento en que padres de familia y alumnos estaban cansados y hartos de la tecnología, no por la tecnología en sí, sino por la falta de contacto con los compañeros de clase, causando abandono escolar, sin embargo, el panorama fue peor todavía en el caso de las familias que no contaba con conectividad, computadora e internet”.

Otro de los retos “es cómo enfrentar el inminente rezago educativo, no es lo mismo estar en una plataforma digital, en una computadora, que el día a día en que los estudiantes están en el salón de clase junto a sus maestros y compañeros, construyendo el aprendizaje”.

 

Edición: Elsa Torres