Alegando un escenario de incertidumbre jurídica tras el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que le impide hacer uso comercial de símbolos de los pueblos originarios, Grupo Xcaret anunció este jueves la cancelación de la Travesía Sagrada Maya 2026.
Este es uno de los eventos emblemáticos de Grupo Xcaret en el que toman parte cientos de canoeros; este año serían 333 participantes, en su mayoría mujeres. La de 2026 sería la edición 19 de la justa, que recrea una tradición prehispánica que se suspendió hace 500 años, en la cual pobladores de la península de Yucatán salían de la caleta de Xcaret (conocida antiguamente como Polé) rumbo a Cozumel para rendir tributo a la diosa Ixchel en su santuario isleño y posteriormente regresar al mismo punto.
"Hemos decidido suspender la edición de la Travesía Sagrada este año y deseamos que no quepa ninguna duda de que esta decisión nos duele profundamente, igual que a ustedes. Entendemos la tristeza y el impacto que esto genera”, dijo en conferencia de prensa Iliana Rodríguez Cavazos, directora corporativa de Sostenibilidad y Diálogo Institucional de Grupo Xcaret.
La suspensión del evento, manifestó, se debe a que no quieren que las autoridades de patrimonio cultural vean su realización como un acto de confrontación o rebeldía. Hoy, dijo, no existe la certeza jurídica suficiente sobre cómo debe llevarse a cabo la travesía y bajo qué reglas. Ahora lo más responsable, expresó la ejecutiva, es actuar con prudencia.
"Lo que sucedió en la Suprema Corte de Justicia es que no nos aceptaron un amparo de medidas precautorias que se había impuesto para Xcaret, eso no tiene que ver con el tema de fondo que tiene que subsanar un organismo que se llama Indautor (Instituto Nacional del Derecho de Autor) y eso no estuvo a discusión en la Suprema Corte de Justicia. Hasta que esto no se subsane en el Indautor, sabremos cuáles son exactamente las medidas que tenemos que tomar", enfatizó.
Relató que la primera queja se interpuso en 2022 desde el Gran Consejo Maya, con quienes sostuvieron un diálogo para avanzar en el uso de elementos que ellos (el consejo) consideraban que eran suyos y, en apego a la ley de Quintana Roo, se hizo lo legalmente correcto, consolidándose así una contraprestación anual por 15 millones de pesos con dicho consejo.
Ante la demora del Indautor para resolver el litigio, en 2024 el Gran Consejo Maya y Grupo Xcaret llegaron a un acuerdo transitorio, por lo que en 2025 un juez de distrito de la Ciudad de México concedió una suspensión definitiva al dictamen del instituto. Esto permitió seguir empleando iconografía maya a la empresa, hasta que la SCJN, desconociendo la personalidad jurídica del Gran Consejo Maya, suspendió el amparo del juez en marzo pasado.
Iliana Rodríguez reiteró que la resolución definitiva sobre el tema de patrimonio cultural no ha salido, por lo tanto la operación de Grupo Xcaret sigue sin modificaciones, al igual que la experiencia con el cliente.
"México está, yo diría, maravillosamente vinculado con esas culturas, eso es lo que nos da el país que somos y de ahí viene el país que somos. Entonces sí involucra a muchas empresas… En tanto no exista un reglamento de cómo hacer (las cosas), entonces ahí estamos… Lo que se decida aquí tiene un efecto muy relevante en lo que se decidirá después", apuntó.