Quintana Roo > Sociedad
Ana Ramírez
28/05/2026 | Cancún, Quintana Roo
Entre cuatro y cinco de cada 10 adultos mayores atendidos en calle prefieren no ingresar a un refugio debido a que están habituados a su estilo de vida; aun así, la Casa Transitoria para Adultos Mayores Grandes Corazones del sistema DIF en Cancún se ha consolidado como un espacio clave para la atención biopsicosocial de personas de la tercera edad en situación de vulnerabilidad.
Perla Vanessa Díaz Escalante, jefa de esta unidad perteneciente al sistema DIF municipal en Benito Juárez, compartió que, aunque el objetivo es brindar una atención integral que mejore la salud física y emocional de los internos, el respeto a la voluntad individual es la norma que rige el ingreso a la institución.
"Mayormente se encuentran en situación de abandono o mendicidad, realmente hay muchos adultos mayores que ya están acostumbrados a vivir en la calle, y hay muchas veces que no quieren entrar con nosotros a la casa porque ya es su estilo de vida. Pero hay adultos mayores que sí quieren el apoyo, entonces mientras están con nosotros, lo que buscamos es mejorar su calidad de vida", aseveró.
Las estadísticas de la institución revelan una realidad preocupante en la región, donde se estima que seis de cada 10 adultos mayores atraviesan alguna forma de abandono, y esta problemática no se limita a quienes deambulan por la vía pública, sino que también incluye el aislamiento dentro del propio hogar, donde la falta de una red de apoyo familiar deja a los ancianos en una situación de soledad y vulnerabilidad extrema durante gran parte del día.
En la labor de rescate es donde han identificado que de cada 10 adultos mayores en situación de indigencia, entre cuatro y cinco manifiestan su deseo explícito de no ser trasladados al refugio. La mayoría se dedica a la mendicidad o la venta de diversos artículos, y es como logran obtener ingresos económicos diarios que prefieren no sacrificar por la estructura de un albergue.
Para quienes sí aceptan la ayuda, la casa ubicada en la región 94 ofrece un entorno seguro con un equipo multidisciplinario: nutriólogos, sicólogos, fisioterapeutas y gerontólogos. Además, el proceso administrativo incluye la regularización de su identidad, ya que muchos llegan sin documentos oficiales, lo que retrasa su reintegración social plena en periodos que pueden ir desde los tres meses hasta un año de estancia.
Actualmente, la casa transitoria alberga a 10 personas, una cifra que fluctúa constantemente debido al modelo de atención rotativa.
Edición: Estefanía Cardeña