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Patricia Vázquez
09/06/2026 | Cancún, Quintana Roo
Integrantes del colectivo Verdad, Memoria y Justicia de Quintana Roo denunciaron que, tras una extensa jornada de búsqueda de personas desaparecidas, una de sus compañeras requirió atención médica de emergencia por agotamiento e insolación, pero no recibió el servicio en el Hospital General de Chetumal.
Romana Rivera, presidenta del colectivo, explicó que el pasado 4 de junio participaron en una jornada de búsqueda en una zona despoblada y sin sombra, donde realizaron labores de recuperación de restos óseos.
Señaló que las familias salieron alrededor de las 3:00 de la madrugada y recorrieron aproximadamente cinco horas para llegar al punto de búsqueda. Durante la jornada contaron únicamente con un alimento y permanecieron expuestas a altas temperaturas, hidratándose principalmente con agua.
La búsqueda concluyó alrededor de las 16 horas. Para entonces, varias personas presentaban síntomas de agotamiento e insolación, situación agravada por problemas de salud preexistentes y la falta de descanso adecuado.
Rivera relató que esa misma noche, alrededor de las 22:00 horas, su compañera Lourdes Iracema Torres comenzó a presentar dificultades para respirar, inflamación en el rostro y problemas para responder a estímulos.
Ante la emergencia solicitaron apoyo de la Cruz Roja y notificaron a las autoridades que acompañaban la jornada de búsqueda. Paramédicos brindaron primeros auxilios y recomendaron el traslado a una unidad médica.
Posteriormente acudieron al Hospital General de Chetumal; sin embargo, denunciaron que, pese a tratarse de una víctima indirecta de desaparición y de una afectación derivada de las labores de búsqueda, la atención médica nunca fue proporcionada.
Indicaron que ingresaron al hospital alrededor de las 23 horas, pero tras más de dos horas de espera únicamente se realizaron registros administrativos y una toma de signos vitales, sin que se efectuara una valoración médica.
Afirmaron que incluso mantuvieron comunicación con autoridades del sector salud y funcionarios estatales, pero la atención requerida no fue garantizada.
Finalmente abandonaron el hospital alrededor de la 1:30 de la madrugada, cuando la salud de la afectada comenzó a estabilizarse por circunstancias ajenas a la intervención institucional.
Rivera sostuvo que esta situación refleja las condiciones que enfrentan las familias buscadoras, quienes además del dolor por la desaparición de sus seres queridos padecen desgaste físico, emocional y psicológico, así como obstáculos para acceder a servicios básicos.
Por ello, hizo un llamado a la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, para instalar una mesa de trabajo interinstitucional con autoridades de atención a víctimas, salud, seguridad pública y organismos de derechos humanos.
Las familias exigieron que se respeten y garanticen sus derechos como víctimas, así como una atención digna, humana y oportuna durante las jornadas de búsqueda.
“Las familias buscadoras no pedimos privilegios. Exigimos respeto, empatía, atención integral y garantías para preservar nuestra salud y nuestra vida mientras realizamos una labor que nunca debió recaer sobre nuestros hombros”, expresó Rivera.
Edición: Fernando Sierra