Texto y foto: Óscar Rodríguez
La Jornada Maya
Mérida, Yucatán
Jueves 18 de enero, 2018
El diputado local del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Enrique Febles Bauzá, consideró que la aparición de trogones y tucanes pico de canoa en zonas urbanas, es una clara muestra de que la mancha urbana invade el hábitat de ambas aves, por lo que es necesario generar estrategias de desarrollo que no afecten al medio ambiente
En la edición del pasado lunes se dio a conocer el estudio realizado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) que pone en evidencia los cambios en la migración de tucanes y trogones en la península.
Una posibilidad es que el fenómeno fuera provocado por alteraciones en su hábitat a consecuencia del cambio climático.
Al respecto, el diputado del PVEM reconoció la importancia del trabajo de investigación que se realizó en 2017, pues permitió contar con datos preliminares del comportamiento atípico que sucedió en la península.
“Es una lástima que estos hechos estén ocurriendo, ya que nuestro estado cuenta con una gran biodiversidad, pero lamentablemente estos hechos indican que se está deteriorando el hábitat paulatinamente”.
Apuntó que el trabajo en equipo es indispensable ante estas situaciones, además de reconocer la integración de asociaciones civiles, investigadores y representantes del sector público y privado para que la ciudadanía reporte los avistamientos. Asimismo, es importante informar qué hacer en caso de encontrarse con especies vivas o muertas.
“Sin duda el seguimiento de estos eventos inusuales es importante, pues ante la conclusión preliminar de que una sequía provocó este fenómeno, aún se sigue investigando qué otros factores pudieron ser la causa principal”, finalizó.
Jueza adscrita al penal estatal de Chalco amplió a octubre la etapa del cierre de investigación
La Jornada
Unos 3 mil productores serán beneficiados con sistemas modernos y eficientes
La Jornada Maya
Robert De Niro recibirá una Palma de Oro honorífica en el evento
Ap / Afp
Amenazó con suspender bienes y salarios a los más de 10 millones de indocumentados
La Jornada