La Jornada Maya

Lilia Balam
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 26 de abril, 2017

“Traje un ejemplo terrible y doloroso para los mexicanos, y que golpeó a los diarios del mundo: lo que pasó en el Paseo de la Reforma”, relató Ema Cibotti-Lischinsky, presidente de la asociación civil argentina [i]Activvas[/i], para abordar la importancia de regular las velocidades viales y garantizar la seguridad de peatones, pasajeros y conductores.

En el marco del [i]Foro de Movilidad Sustentable[/i], realizado esta semana en la Universidad Modelo, Cibotti presentó la conferencia [i]La velocidad mata, ¿por qué mata la velocidad?[/i], en la que abordó las consecuencias de conducir a exceso de velocidad.

Ejemplificó el tema con el accidente ocurrido a finales de marzo en la avenida Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, en el cual 4 personas perdieron la vida después de que el conductor del vehículo en que se encontraban se impactó contra un poste de alumbrado público; el sujeto conducía a exceso de velocidad y en estado de ebriedad.

Cibotti brindó ese y otros ejemplos para “despertar la concientización en cada uno de nosotros, sobre todo en los jóvenes, de que la velocidad mata. Realmente no hay que llegar a la velocidad límite que proponen los carteles de la normativa de tránsito, porque las lesiones sufridas son muy grandes a partir de los 60 kilómetros por hora”.

Debido a que el exceso de velocidad es un problema en todo el mundo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) solicitará en la [i]Semana Mundial para la Seguridad Vial[/i] (realizada del 8 al 14 de mayo) que se reduzcan los límites de velocidad. “Ese es el problema, sin atenuantes, a escala mundial”, comentó Cibotti a La Jornada Maya.

La especialista atribuye la afición por la velocidad con “la cultura del éxito”, pues “la velocidad está asociada al éxito, la lentitud al fracaso. Entonces parece que poner el pie en el freno es ser un perdedor y poner un pie en el acelerador es ser un ganador, cosa que evidentemente debemos deconstruir, porque es mentira”, subrayó.

Para disminuir los índices de accidentes ocurridos por exceso de velocidad, sugirió que “además de los controles y sanciones efectivas, también tiene que haber conciencia en las personas. El control es básico, la sanción también, pero además tiene que haber una política pública de reducción de la velocidad. La prevención viene a continuación: aunque la lógica dice que yo primero prevengo para evitarlo, el desarrollo social indica que primero me controlan y me sancionan y a partir de ahí yo aprendo a prevenir”.

La conferencia finalizó con una sesión de preguntas y respuestas con el público, y el llenado de una ficha proporcionada por Cibotti, en la cual los asistentes describieron y firmaron sus compromisos para dejar de conducir a altas velocidades.


Lo más reciente

Urakán: un viaje delicioso

Una novela hecha de recuerdos que oscila entre el libro de viaje y la denuncia

Carlos Martín Briceño

Urakán: un viaje delicioso

El neocolonialismo del Banco Mundial

Inversores de Próspera piden indemnización a Honduras por no permitir zonas económicas especiales

Ornela De Gasperin Quintero

El neocolonialismo del Banco Mundial

Hopelchén: resguardo del agua

Editorial

La Jornada Maya

Hopelchén: resguardo del agua

Jóvenes de 15 a 29 años, quienes presentaron la tasa más alta de suicidios en México durante 2025

Respecto al lugar de ocurrencia, siete de cada 10 ocurrió en una vivienda particular

La Jornada

Jóvenes de 15 a 29 años, quienes presentaron la tasa más alta de suicidios en México durante 2025