La Jornada Maya

Abraham Bote
Foto: Cuartoscuro
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 22 de abril, 2020

Los hombres deben generar espacios de diálogo entre los hombres; contar sus experiencias como hombres, para profundizar en el cambio hacia la igualdad; eliminar esos mandatos que ha impuesto la sociedad de cómo debe ser un hombre. Fuerte, agresivo, sin expresar sentimientos o ser proveedor de la familia; reflexionó Rafael Alfaro Cob, facilitador del Instituto Municipal de la Mujer. Y así derribar la legitimación social de la violencia como método para resolver conflictos, apostando por formas de diálogo que partan del respeto a la dignidad de las personas, agregó.

El experto imparte diversos talleres sobre masculinidades y temas relacionados en el instituto, también asiste a escuelas, centros laborales y demás espacios donde lo soliciten.

Con el objetivo de contrarrestar la violencia de género, el pasado 18 de abril se transmitió a través de la cuenta de Facebook del Ayuntamiento de Mérida, una plática sobre el origen de estos talleres, los resultados que han obtenido y los obstáculos que se han enfrentado.


Video: Ayuntamiento de Mérida

El antropólogo social explicó que la masculinidad hegemónica son los valores, normas, características o mandatos, que se fomentan en el ambiente familiar y en la misma sociedad, de cómo debe ser un hombre, rudo, macho, agresivo. Y que no debe expresar sentimientos, pues hacerlo es símbolo de debilidad, o que es algo propio de las mujeres.

Este tipo de masculinidad conlleva a una posición dominante de los hombres y la subordinación de las mujeres, lo que legitima, de alguna manera, su poder en diversos ámbitos sociales; en la familia; trabajo e incluso con otros hombres.

Estas conductas que hemos aprendido, este posicionamiento que tenemos los hombres de poder entre los hombres. Nos vamos a relacionado constantemente, nos ponemos a prueba, para ver quién es más hombre, "ponernos siempre en quien tiene más la razón, quién es más fuerte o el macho dominante".

Asimismo, otros mandatos de los cuales nos hemos apropiado, gracias a la educación que hemos tenido, es el no llorar; ser fuertes; duros; agresivos; ser proveedores."A partir de estos mandatos nos vamos desenvolviendo en las esferas en las cuales nos vamos relacionando, desde el ámbito laboral y familiar", expresó.

[b]Consecuencias[/b]

A su vez, este tipo de conductas pueden generar violencia hacia la mujer, a la familia, hacía otros hombres; y a la larga la persona puede quedar solo; su pareja y sus hijos lo abandonan, o incluso padecer enfermedades mentales o físicas, al tener la presión de siempre ser el líder o proveedor de la casa.

"Para que se manifieste tal cual la violencia, se necesita ese posicionamiento de poder, donde yo me pongo por sobre las personas y se que puedo manipular, controlar ciertas situaciones"; detalló.

En lo familiar, precisó, desde el hecho que nosotros le díganos al padre que es la autoridad, es el jefe de la casa ya se tiene un posicionamiento de poder, y ahí se suele tener ese pensamiento de "yo soy más que los demás; un poder que no construye y que genera ciertas desigualdades, te veo y te someto por debajo de mí", pero en ese momento se empieza a generar todo tipo de violencias, añadió.

[b]"Sólo las niñas lloran"[/b]

Por otro lado, el especialista indicó que algo que se nos marcó a la mayoría de los hombres en nuestra educación es la norma de no llorar; pues sólo las niñas lloran, y desde ese momento empezamos a generar un repudio a cuestiones que tengan que ver con lo relacionado a ser mujer, a lo femenino.

Entonces, por eso todo lo que ponga en riesgo mi concepto de masculinidad lo voy a apartar, lo mismo pasa con las emociones, es decir si los hombres expresan tristeza significaría debilidad, y esto normalmente está relacionado por la sociedad como algo propio de la mujer.

Asimismo, a los hombres no se les permite demostrar su afecto hacia otros hombres, algo tan simple como un saludo tiene que ser de una manera firme, porque si es más cariñoso se pone en duda su masculinidad.

"Por eso, constantemente los hombres estamos defendiendo que tan hombre somos, con tal de que no se nos cuestione nuestra sexualidad"; subrayó.

En general, Alfaro Cob indicó que los hombres deben eliminar esas conductas o mandados que se nos han impuesto desde pequeños, para dejar de vivir una masculinidad hegemónica, y adoptar nuevas masculinidades, replantear el papel de los hombres en el espacio público y de poder, para reducir las violencias, tener una sana convivencia con toda la sociedad; con igualdad de oportunidades y acceso a todos los procesos de decisión.

"Abrir espacios donde podamos platicar sobre lo que nos acontece o nos ha acontecido, y a partir de ahí invitar a los hombres a que tengan una vida más saludable tanto emocionalmente como físicamente"; concluyó.


Lo más reciente

Sheinbaum anuncia plan integral de apoyo al cine mexicano

Proyectos realizados en el país tendrán incentivo fiscal de 30 % del ISR

La Jornada Maya

Sheinbaum anuncia plan integral de apoyo al cine mexicano

Larry, el gato de Downing Street, cumple 15 años como símbolo felino de estabilidad política

El célebre “Jefe Ratonero del Gabinete” ha servido a seis primeros ministros y se mantiene como figura entrañable del poder británico

Ap

Larry, el gato de Downing Street, cumple 15 años como símbolo felino de estabilidad política

Arquitectos presentan el nuevo PDU para ordenar el crecimiento de Playa del Carmen

El plan urbano propone una visión participativa y sostenible, abierta a ajustes mediante consulta ciudadana

Rosario Ruiz Canduriz

Arquitectos presentan el nuevo PDU para ordenar el crecimiento de Playa del Carmen

Color y tradición marcan los primeros paseos del Carnaval Carmen 2026 en Playa Norte

Comparsas, batucadas y carros alegóricos animaron el arranque; saldo blanco y amplia participación ciudadana

La Jornada Maya

Color y tradición marcan los primeros paseos del Carnaval Carmen 2026 en Playa Norte