Carlos Franco, primer yucateco con Triple Corona de nado

La presea de la Asociación Mundial de Aguas Abiertas ha sido entregada sólo a 350 personas
Foto: Carlos Franco

El martes pasado, el nadador Carlos Franco Cantón se convirtió en el primer yucateco en hacerse acreedor a la Triple Corona que otorga la Asociación Mundial de Aguas Abiertas. Únicamente 350 personas en el mundo han logrado tal proeza; y Carlos lo consiguió al palomear su tercer objetivo, luego de cruzar de la isla de Catalina a Long Beach, California. 

Para la Triple Corona se requieren tres nados. Carlos Franco realizó el primero en septiembre del 2018, cuando cruzó el Canal de La Mancha entre Inglaterra y Francia; en el 2019 le dio la vuelta a la isla de Manhattan, en Estados Unidos; y este 6 de julio concluyó nadando de la isla Catalina a Long Beach.

“Estoy muy contento y satisfecho por el entrenamiento que he realizado a lo largo de seis años para lograr esta travesía, fue más de un ciclo olímpico. Es un gran orgullo ser yucateco y que este reconocimiento se lo lleve el sureste” sentenció Franco Cantón, quien es el decimotercer mexicano en lograr la Triple Corona.

El mar en Catalina, expuso, lo recibió de una manera pacífica, haciendo honor al océano que lo guarda y que, según su experiencia, “no tiene nada de pacífico”. Las condiciones, precisó Franco, fueron “simpáticas”, aunque la noche fue fría, con el agua rondando los 17 grados centígrados.

“La noche se hacía eterna y tuve que sacar lo mejor de mi capacidad como nadador. Fueron más de ocho horas de nado nocturno, de las 12 que duró la travesía, lo que representó un reto para completarla, pero me siento muy satisfecho de haber concluido con éxito”, añadió en entrevista con La Jornada Maya.

Carlos Franco concluyó la trayectoria de más de 34 kilómetros en 12 horas y 22 minutos, lo que implicó 44 mil 640 brazadas en total. La travesía fue individual; aunque en otro horario, ese mismo día, otra persona lo intentó y falló, desafortunadamente. 

“No es que un día te levantes con ganas de nadar Catalina, cruzar el canal de La Mancha o rodear la isla de Manhattan”, aclaró. Todo está federado, detalló y cada entidad cuenta con su propia asociación para regular y certificar el nado y a los interesados les proporcionan una lista de embarcaciones para tal empresa.

 

El miedo no es opción

Desde pequeño, la máxima pasión de Carlos ha sido la natación; y nadar en aguas abiertas es lo que le sigue a ese deporte. Para él, ponerse en contacto con la naturaleza, fluir con ella y convivir con todo lo que se puede encontrar en el medio es lo mejor que le ha pasado.

“He nadado en frío, de noche, con neblina, lluvia, olas y todo lo que te puedas imaginar. Ahora buscaré nadar en aguas gélidas, por debajo de los 16 grados, ese es mi siguiente objetivo. Nadar en aguas abiertas es cosa de otro mundo, quien tenga la oportunidad de hacerlo y fluir con el mar es una persona bendecida”, aseguró.

En cuanto a los peligros que enfrenta un nadador de esta categoría, Carlos Franco explicó que cuando un deportista está en la naturaleza -sobre todo en aguas abiertas- transita por una situación extrema, pues arriesga su vida. 

Una de las particulares de Catalina es que es el hábitat de tiburón blanco, aunque también hay ballenas y focas. Durante la travesía, sus acompañantes vieron una sombra y pese a llevar un shark field, para ahuyentar tiburones, la posibilidad de encontrarse con un escualo siempre estuvo latente.

“Lo que pienso en ese momento es que yo fluyo con el agua; y en la cadena alimenticia no estamos los nadadores, aunque sí corremos un riesgo al estar en solitario”, contó.

En esos instantes, señaló el deportista, confluye una variedad de emociones como incertidumbre y ansiedad. En su caso, asegura no pensar en los animales, sino se enfoca únicamente en el nado, no le interesa avistar nada de lo que hay por debajo de su humanidad. El miedo no es opción, lo canaliza en emociones positivas.

 

‘No es nadar por nadar’

Carlos Franco dijo sentirse agradecido ante el apoyo que recibió por parte de la sociedad yucateca que le ha animado durante todo su trayecto. Este nado, sentenció, está dedicado a toda la gente que lo apoyó para llegar hasta donde llegó, a pesar de la pandemia.

No fueron pocos los empresarios que se sumaron a la causa de Carlos y contribuyeron a su logro. También autoridades se sumaron. En ese sentido, agradeció al gobernador del estado, quien lo siguió durante todo el trayecto, así como a las dependencias que lo hicieron posible.

Finalmente, el galardonado nadador elogió la costa yucateca. En ella, a través de su iniciativa Uniendo Puertos, ha promovido el nado de aguas abiertas e invitado gente a adherirse a esta disciplina. También ha surcado las aguas del estado en promoción de sus puertos. 

“En Yucatán tenemos un lugar muy bonito para practicarlo (el nado en aguas abiertas); y el consejo que le daría a quien busca incursionar en esta disciplina es que aprenda a nadar en una alberca y poco a poco viva las sensaciones que brinda el mar”.

“No nadar por nadar en el mar. Al mar hay que tenerle mucho respeto; es precioso, pero se tiene que trabajar con la gente adecuada para que pueda tener un entrenamiento seguro”, advirtió finalmente.

 

Edición: Laura Espejo