La Jornada Maya

Con la mira puesta en el presente y futuro, los Leones apuntalaron un poco más su cuerpo de pitcheo antes del cierre de transacciones en la Liga Mexicana de Beisbol.

A unas horas de que venciera ayer el plazo para hacer movimientos, los melenudos se hicieron de los servicios de Lenix Osuna, de 25 años, y Manny Parra, experimentado zurdo que regresa a las fieras, provenientes de los Mariachis de Guadalajara. Ambos tienen buenos números esta temporada: Osuna -hijo del ex big leaguer Antonio Osuna y primo de Roberto, quien fue cerrador de los Astros de Houston-, 1-0 y 0.93 en nueve entradas y dos tercios, y Parra, 3.18 en cinco episodios y dos tercios.

Osuna se puede convertir en unos años en pieza importante del pitcheo selvático. A Parra Yucatán lo trae de vuelta pensando en los playoffs; aportará mucho oficio como uno de los tres bomberos zurdos y es capaz de hacer todo tipo de relevos. Los Leones tienen lesionados a los derechos Arnold León y Dalton Rodríguez, quien era abridor.  


Edición: Ana Ordaz 


Lo más reciente

Detienen a nueve presuntos responsables de asesinato múltiple en Chiapas; serían parte del 'Cártel' de Sinaloa

La policía aseguró también vehículos, armas de fuego y múltiples municiones

La Jornada

Detienen a nueve presuntos responsables de asesinato múltiple en Chiapas; serían parte del 'Cártel' de Sinaloa

Carla Humphrey pide fiscalizar las pre precampañas rumbo a las elecciones de 2027

La consejera señaló a los institutos locales como responsables de la verificación

La Jornada

Carla Humphrey pide fiscalizar las pre precampañas rumbo a las elecciones de 2027

EU lanza nuevos ataques contra Irán aunque Trump aún ve ''posible'' un acuerdo

Cuatro explosiones se oyeron cerca de Bandar Abás, ciudad situada en el estrecho de Ormuz

Afp

EU lanza nuevos ataques contra Irán aunque Trump aún ve ''posible'' un acuerdo

El costo ambiental invisible de los deportes: El yoga, la excepción

Su huella de carbono es bajísima, de menos de 0.01 toneladas de CO por persona al año

Dalila Aldana Aranda

El costo ambiental invisible de los deportes: El yoga, la excepción