Yucatán > Cultura
La Jornada Maya
17/03/2026 | Mérida, Yucatán
A través de su novela La infancia del mundo, el escritor argentino Michel Nieva imagina un futuro que parodia los deseos de los multimillonarios de este planeta: poder conquistar Marte mientras dejan tras de sí una ola de devastación.
En su obra, Nieva plantea un futuro donde el deshielo antártico ha transformado radicalmente la geografía sudamericana, dando origen a nuevos ecosistemas como el Caribe Pampiano y el Caribe Antártico. En ese contexto surge el Niño Dengue, un personaje mutante mitad humano, mitad mosquito, que encarna los efectos extremos del cambio climático.
La idea es presentar una historia desde una perspectiva latinoamericana ante la necesidad de construir narrativas propias frente a la hegemonía del norte global en la ciencia ficción.
Para el argentino, la ciencia ficción no solo imagina escenarios lejanos, sino que funciona como una herramienta crítica del presente.
“Al exagerar los dramas de nuestro tiempo, permite abrir horizontes de otro tiempo diferente”, afirmó. En ese sentido, su obra también cuestiona las promesas tecnológicas impulsadas por élites económicas: “Quería parodiar la supuesta utopía de los multimillonarios que viajan a otros planetas (…) porque básicamente no les importa qué va a ocurrir con el resto del mundo”.
El autor subrayó que América Latina también posee una experiencia tecnológica propia, aunque poco representada en la literatura. Por ello, consideró fundamental desarrollar relatos que abran “otras formas de conectarse con el futuro”.
Lejos de ofrecer una visión optimista, Nieva reconoció que el panorama actual es incierto. En ese sentido, insistió en la importancia de imaginar alternativas.
“Es importante imaginar otros futuros diferentes a este presente que parece que no tiene alternativa”.
Nieva destacó el papel actual del género.
“La ciencia ficción sirve para socializar la discusión sobre la tecnología y pensarla de otras maneras”. Su obra, atravesada por una mirada crítica y latinoamericana, invita a cuestionar los discursos dominantes sobre el progreso y a replantear los futuros posibles desde el sur global.
Mira la entrevista completa
aquí.
Edición: Fernando Sierra