Randy Arozarena, quien tuvo fuerte preparación en el parque Kukulcán Alamo antes de reportarse al campamento primaveral de las Mantarrayas de Tampa Bay, donde destacó, volvió al diamante para entrenar, luego de una batalla con el coronavirus.
El jardinero cubano, ex integrante de la Liga Meridana de Invierno, se perdió todas las prácticas de verano debido a una prueba positiva de COVID-19 y finalmente recibió el alta para regresar a las actividades de beisbol, de acuerdo con información en el portal web de las Mantarrayas. El primer paso será ponerse en forma y quedar al cien por ciento en Port Charlotte, sede de la pretemporada de Tampa Bay.
Kevin Cash, mánager de las Mantarrayas, dijo que Arozarena entrenó ayer y que tendrán una idea más clara de cuándo podría estar listo para jugar este fin de semana.
Arozarena fue uno de los peloteros que sobresalió durante las prácticas de primavera y estaba en la pelea para ser parte del grupo de jardineros del equipo grande para comenzar la temporada. Fue adquirido de San Luis en el receso de campaña y bateó .300 en 19 partidos con los Cardenales en 2019.
Como parte de su preparación en la capital yucateca a principios de año, Randy enfrentó jóvenes lanzadores de los Leones como Iván Solís, Domine Quijano y Russell Uicab, y llegó en muy buen ritmo con el bate a la Liga de la Toronja.
Edición: Ana Ordaz
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