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Astrid Sánchez
26/05/2026 | Mérida
Pese a que ya llevan años sin recibir visitantes, la apertura de las zonas arqueológicas de Yucatán que permanecen cerradas debido a diversas razones todavía no puede establecerse, compartió Joel Omar Vázquez Herrera, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
La zona arqueológica de Mayapán cerró en febrero de 2024 debido a conflicto con la comunidad de Telchaquillo, quien ha exigido que se les incluya en los beneficios que el INAH recibe por el turismo.
Ejidatarios tomaron las instalaciones y reclaman al INAH por el pago de una indemnización por la ocupación de sus tierras que, durante 40 años, ocupó el INAH sin haberles pedido permiso u otorgado ingreso alguno como lo declara la ley. Además, exigen la coadministración del sitio arqueológico.
Al respecto, Vázquez Herrera informó que se ha avanzado significativamente en el diálogo y se espera pronto llegar a un acuerdo.
“Tenemos un avance significativo, hacía tiempo que no se retomaba el diálogo con los ejidatarios, yo he estado personalmente atendiendo a los ejidatarios. Quiero decirles que ya llevamos tres pláticas y yo espero que lleguemos a algún acuerdo con ellos para que se reaperture una zona arqueológica tan importante”, declaró desde Mérida el funcionario federal.
Por otro lado, las Grutas de Loltún y las de Balankanché cerraron en marzo de 2020, primero en medio del confinamiento a causa de la pandemia de Covid-19 y no pudieron ser reabiertas ya que sufrieron afectaciones en su infraestructura debido a las intensas lluvias causadas por “Cristóbal”, “Gamma” y “Delta” que azotaron ese año en el estado.
Balankanché tuvo filtraciones de agua y en Loltún se reportó la presencia de un hongo tóxico.
Sobre eso, Joel Omar Vázquez señaló que habría que revisar el tema con el gobierno del Estado para definir una fecha en la que sea viable la reapertura.
“Tenemos que revisarlo en conjunto con el gobierno del Estado y por supuesto en cuanto tengamos el dato se los ofreceremos. Tendríamos que revisar la infraestructura”.
Actualmente, la zona arqueológica de Chichén Itzá también permanece cerrada indefinidamente en lo que se resuelve un conflicto con el Concejo Indígena de Gobierno de Pisté sobre la transición del parador turístico al Centro de Atención a Visitantes (Catvi) del INAH.